jueves, 28 de abril de 2011

El Rey Midas de Chipiona(*)




La posibilidad de que Ruiz de Lopera se presente a las municipales ha revolucionado a los políticos locales



Juan Mellado
Chipiona

Tan solo la posibilidad que se presente en las municipales de Chipiona como candidato a la Alcaldía ha causado un enorme revuelo y hasta nerviosismo en la sede de más de un partido político. Manuel Ruiz de Lopera es el Rey de Midas que podría venir a Chipiona.
El dueño del Real Betis todo lo que toca lo convierte en dólares, su divisa preferida. Basta decir que esta temporada ya ha gastado más de 11.000 millones de pesetas en fichajes de jugadores, aunque hasta ahora no han dado el resultado apetecido.



Algunos analistas opinan que Chipiona no es Marbella y en este caso no podría darse un fenómeno como el de Jesús Gil. Lo que sí es cierto es que algunos dirigentes políticos han recomendado que de Lopera no se hable ni en broma.



Hombre de gran predicamento en Chipiona, en esta localidad posee una mansión en zona residencial y en ella pasa pocas horas de descanso pues afirma que trabaja 20 horas al día. Los que le conocen bien dicen que en unos pocos meses podría poner a Chipiona “de dulce”. Podría ser cierto, porque bajo el amparo de Jesús del Gran Poder y de Nuestra Señora de Regla, imágenes de la que es un gran devoto, todo es posible.



Para tranquilidad de los jornaleros de la política y de algún que otro patrón, Lopera ha desechado la oferta que le hizo un grupo de “hombres buenos”. Todo apunta que finalmente no se presentará a las elecciones, aunque quizás no este dicha la última palabra.



Lopera es hoy en día un hombre afortunado, pero para ello ha tenido que luchar mucho. Su biografía empresarial no tiene desperdicio. Comenzó a las ocho años tirando de un carrito para vender pan. Años después, su mayor negocio fueron los electrodomésticos. Cuando comenzó, en España no había lavadoras, televisores, ni frigoríficos. Ya Lopera empezó a vender hornillas de petróleo que se las quitaban de las manos. Vendió camiones enteros de frigoríficos, de lo que fue pionero en Sevilla, al igual que las lavadoras. Empezó con una tienda y acabó con 44. Luego se metió en otros negocios, entre ellos, accionista mayoritario de Tomates Intercasas y de Hidroeléctrica de Lanzarote. Hoy posee un importante entramado de empresas y una de las mayores fortunas de España, de la que buena parte ha invertido en el Betis.



Muchos opinan que por qué no podría invertir algo en mejorar Chipiona. Aunque de momento ha rechazado la posibilidad de pujar por la Alcaldía, hasta el próximo 13 de junio tiene tiempo para pensárselo.
Todo es posible en este hombre cuyo ídolo futbolístico ha sido de siempre Luis del Sol “porque paraba el balón, salía corriendo y no había quien lo siguiera”. Ruiz de Lopera tiene un mucho de eso.

(*) Esta noticia se publicó en Díario de Cádiz el 30 de septiembre de 1998 en la sección de Provincia. Reflejábamos en ella el interés que habían mostrado unos “hombres buenos” que le habían pedido a Ruiz de Lopera que se presentase a las elecciones municipales que al año siguiente se convocaban para elegir alcalde. En aquellos momentos esta posibilidad causó gran inquietud en la clase política chipionera que ante la popularidad de la que disfrutaba Ruiz de Lopera veían en él un serio rival que podría dar un vuelco a la composición de la corporación. Afortunadamente Ruiz de Lopera desechó la proposición y no se presentó a las elecciones.
Ahora, trece años después, Ruiz de Lopera, el “salvador del Betis” ha perdido su popularidad y vuelto innombrable. Cosas de la vida.
La foto como siempre era de G yB.

4 comentarios:

MAMÉ VALDÉS dijo...

Y todo eso le ha pasado sin ser alcalde de Chipiona, imaginate si llega hacerlo, porque aquí rara vez termina bien el que desempeña ese cargo...

Un saludo.

juanito mellado dijo...

La verdad es que el destino final de los alcaldes de aquí tiene su miga...

María dijo...

Si hay algo que no me gustaría ser es alcaldesa.
Todo/a que llegue a tal cargo lo tiene claro. La simpatía hacia su persona puede durar un tiempo, luego ya no se oye hablar bien de esa persona en la vida.
Un buen ejercicio sería analizar cómo han quedado en su reputación, los que han sido alcaldes de este maravilloso pueblo.

Saludos

juanito mellado dijo...

María, eres demoledora, jajajaj.