sábado, 25 de septiembre de 2010

El Ayuntamiento de Chipiona desprecia la memoria de Benito Pérez Galdós







El insigne escritor, amigo de Oliver Crespo y Tolosa Latour, eliminado del nomenclátor desde 2003.-
Había inmortalizado Chipiona en Trafalgar de Episodios Nacionales.-

En el año 2003 el Ayuntamiento de Chipiona acordó nominar una calle de la localidad a Nuestro Padre Jesús Cautivo. Esta nominación, hecha con buen criterio en base a los merecimientos que tal imagen y su hermandad tienen para Chipiona, tuvo sin embargo un fallo garrafal por parte de los munícipes, ya sea por osadía o por desconocimiento. La nominación de Jesús Cautivo conllevó la innecesaria desaparición del nomenclátor del insigne escritor Benito Pérez Galdós el mejor novelista del Siglo XIX español. Los munícipes no previeron al menos cambiar la ubicación de la calle dedicada a este escritor, cometiendo así una gran injusticia y dando una gran patada al “diccionario” cultural de este país que se llama aún España.


La figura de Benito Pérez Galdós es tan importante dentro del panorama histórico-literario y cultural español, cabe redundar el mejor novelista del Siglo XIX, que ya sólo por eso merece una calle con su nombre en todos los pueblos y ciudades de España. Pero en el caso de Chipiona este merecimiento era y es mucho más obligado por la relación de este escritor con la localidad en su obra literaria y con personajes vinculados a ella como el doctor Manuel Tolosa Latour y Federico Oliver Crespo, dicho sea de paso a los cuales aún afortunadamente, y no sé por cuanto tiempo, todavía no le han quitado las calles con sus nombres.


La importancia de Chipiona en la obra literaria de Benito Pérez Galdós. Trafalgar .-
Una de las circunstancias por la que es más conocido el escritor canario Benito Pérez Galdós es por la serie histórica novelada de Episodios Nacionales. En el caso del Episodio dedicado a Trafalgar (1873), las referencias a Cádiz y su provincia son numerosas y fundamentadas. Chipiona y sus alrededores no escapan a tal honor por lo que quedan inmortalizadas. Así en el pasaje en que la embarcación El Rayo naufraga en nuestras costas, el protagonista Gabriel Araceli lo narra así:
“No tardamos en rebasar de la bahía. A nuestra derecha queda bien pronto Rota, Punta Candor, Punta de Meca, Regla y Chipiona. No quedaba duda de que el Rayo iba derecho a estrellarse inevitablemente en la costa cercana a la embocadura del Guadalquivir….
…”Los de la tierra no podían darnos auxilio; pero Dios quiso que oyera los cañonazos de alarma una balandra que se había hecho a la mar desde Chipiona, y se nos acercó por la proa manteniéndose a buena distancia…


Precisar que la embarcación acaba naufragando y rescatan a los supervivientes barcos que presumiblemente los desembarcan en Chipiona. Puede deducirse así porque días después el protagonista después del salvaje naufragio decide marcharse:
“Esperé dos día más para reponerme y al fin, acompañado de un marinero que llevaba el mismo camino, me puse en marcha hacia Sanlúcar”.

Las relaciones entre Pérez Galdós, Manuel Tolosa Latour, Federico Oliver y José Lerchundi, sus conexiones con Chipiona.-
A continuación vamos a reseñar algunos datos que apoyan las relaciones de amistad entre estos personajes y su influencia en la obra de Pérez Galdós para que Chipiona fuese protagonista, reflejada no sólo en Trafalgar sino en otras publicaciones. En el caso de Manuel Tolosa Latour, el sanatorio llamado Santa Clara, fue comenzado el 12 de octubre de 1892, e inaugurado el doce de octubre de 1897. En su búsqueda de apoyos, fue fundamental la figura del padre franciscano José Lerchundi, con quien eligió los terrenos que compró el propio Tolosa, y que, además, buscó los apoyos económicos necesarios entre la monarquía, aristócratas, políticos y comerciantes.
.

Destaca poderosamente la amistad de Don Manuel con uno de nuestros literatos más insignes: Benito Pérez Galdós.
Su amistad con Pérez Galdós merece unas líneas aparte, ya que Don Manuel y el escritor canario tuvieron una gran compenetración, como queda patente en la abundante correspondencia que mantuvieron, al menos entre 1882 y 1916, y en la que ambos se tuteaban y gastaban bromas. Hecho insólito, pues fue el único corresponsal del escritor que alcanzó tal confianza.

Don Manuel acudía a todos los estrenos acompañado de su mujer. A su vez, Don Benito acudía con frecuencia a la casa de Tolosa, en el número 133 de Atocha. No era raro que Pérez Galdós le consultara y se dejara aconsejar sobre personajes, textos u otros elementos teatrales,
En relación al sanatorio de Chipiona. Contó, entre otros, con los favores económicos de Benito Pérez Galdós (1843-1920), con el que compartía algunos supuestos ideológicos interesantes.


Así el personaje literario de Pérez Galdós, el doctor Augusto Miquis, que aparece en La Desheredada (1881) no era sino el propio Tolosa Latour
Eamonn Rodgers ha analizado en profundidad algunos componentes ideológicos interesantes en Pérez Galdós que, no cabe duda, compartía con su amigo Tolosa: la defensa de la lengua española frente a los embates foráneos, un pan-iberismo y, hasta cierto punto, un hispanoamericanismo lingüístico, así como una necesidad de europeizar culturalmente a España.

Es justo comentar que Galdós le dedica varios personajes de sus novelas a su amigo Tolosa; y cabe destacar, especialmente, el doctor Augusto Miquis, (en algunas cartas enviadas a Galdós, firmaba como “MIQUIS”).
Augusto Miquis aparece en “Tristana”, “Lo prohibido”, “Torquemada y San Pedro” o “La Desheredada”, en la que Galdós escribió sobre el carácter de nuestro sabio doctor.
Por otra parte es digno de resaltar la amistad entre el escritor chipionero Federico Oliver Crespo y Benito Pérez Galdós. No en vano la mujer de Oliver Crespo, la actriz Carmen Cobeña, interpretó casi todas las obras teatrales de Pérez Galdós, ejerciendo Oliver Crespo de director o empresario. También existe una comunicación epistolar entre el chipionero y el canario basada en esas relaciones amistosas y profesionales.


Tolosa Latour, el P. Lerchundi y La loca de la casa
En las cartas dirigidas a Galdós por el médico Tolosa Latour (Augusto Miquis) y publicadas por el doctor José Schraibman aparece mencionado varias veces el franciscano P. José Lerchundi. En la carta núm. 28, de 24 de agosto de 1894: «Hoy salgo para Chipiona con el arquitecto para convertirme en D. Manuel de La loca de la casa... Ya debías hacer una escapada para ver por dentro un convento de franciscanos y vivir con ellos unos días. Está el padre Lerchundi».

Por fin, en la carta núm. 30 (última), de 6 de agosto de 1895: « [...] me voy a las hospitalarias gracias al Sanatorio playas de Chipiona donde el P. Lerchundi nos espera»
El doctor Tolosa Latour hacía activa propaganda a favor de la infancia desamparada y de la fundación de sanatorios para los niños raquíticos y tuberculosos -esos niños raquíticos que aparecen tantas veces en las novelas de Galdós-

Entre los que contribuyeron a la construcción del sanatorio, hay que señalar al propio Galdós: en 1904, cuando se dio una función de El abuelo a beneficio suyo, entregó toda la cantidad recogida al sanatorio de Chipiona. Así Galdós regala las 1.215 pts. de su beneficio de El abuelo para el asilo-sanatorio de Santa Clara de Chipiona de su amigo el doctor Manuel Tolosa Latour.

En este asunto, merece un comentario especial la carta de 24 de agosto de 1894 (núm. 28) en la que Tolosa Latour declara que se convierte en el don Manuel de La loca de la casa. Como se sabe, la novela dialogada así titulada es de 1892, y la comedia correspondiente se estrenó en Madrid el 16 de enero de 1893. Por lo tanto, hay una coincidencia cronológica perfecta entre la aparición de esta obra y la iniciativa conjunta de Tolosa Latour y de Lerchundi de construcción del sanatorio.
La mención de «D. Manuel» por Tolosa produce alguna sorpresa, porque, a primera vista, no hay ningún personaje de este nombre en La loca de la casa. Pero, el tal don Manuel no es otro que el alcalde Jordana , que casi siempre sólo aparece con su apellido. Mas hay algo más importante: Jordana es el fundador de un hospital, asilo de huérfanos y casa de expósitos. Y como Tolosa también se llamaba Manuel, es natural que le haya chocado la coincidencia. Pero ¿se puede de veras hablar de coincidencia?

Entre la elaboración de La loca de la casa y la creación del sanatorio de Chipiona hay una interferencia muy notable. La carta que anuncia a Galdós la salida de Tolosa y Lerchundi para Regla es del 2 de agosto de 1892, la que le anuncia el regreso es de 5 de setiembre de 1892. Por otra parte, La loca de la casa es de octubre de 1892.

Desde hacía tiempo, Galdós conocía perfectamente las preocupaciones y actividades de Tolosa Latour en pro de la infancia enferma y desvalida, y no entrañaban para él ninguna novedad. Pero poco antes de la elaboración de La loca aquellas preocupaciones y actividades tomaron de pronto un giro preciso y concreto con la creación del sanatorio de Chipiona. No parece temerario, pues, suponer que, en La loca de la casa, el personaje de don Manuel Jordana, fundador de un hospital asilo y tocayo de Manuel Tolosa Latour, nació en parte -sólo en parte, desde luego- del conocimiento que tuvo Galdós de la fundación del sanatorio de Chipiona.


El caso aparte de los amoríos entre Galdós y Pardo Bazán.-
Benito Pérez Galdós sostuvo veinte años de amoríos con la escritora Emilia Pardo Bazán. Como veinte años dan para mucho, buena parte de la obra de la escritora gallega se vio influenciada por Galdós, como se demuestra sus numerosas referencias a Chipiona y a personajes chipioneros. De las obras Una cristiana y Doña Milagros entresacamos algunos párrafos con referencia a Chipiona.


Una cristiana
“Una tarde vino a mi fonda el Padre Moreno, solicitando hablarme. Yo ignoraba que el fraile moro hubiese regresado a Madrid; le creía convaleciente en el convento de Chipiona. Díjome que había venido a Madrid para activar y despachar ciertos asuntos de su Orden, «que a usted le importan un pito», añadió con su brusca familiaridad acostumbrada, y que se alegraba, porque así lograra reducir y consolar al marido de Carmen, el cual, a fuerza de tanto padecer, enterado ya de su verdadera situación, estaba «dado a Barrabás, y sin querer aceptar la voluntad de Dios, ni confesarse.

Doña Milagros
“Mi mujer fruncía el entrecejo, apretaba los labios y rezongaba no sé qué de un puesto de verdura en el mercado de Chipiona, donde la madre o la tía carnal de doña Milagros... no consta cuál de las dos”...
... “es mi tía la ricacha, la Tomatera de Chipiona, que la disen así porque ganó su fortuna cargando tomates para mandá a toda España y a Inglaterra”...

Antecedentes de la calle Pérez Galdós en Chipiona.-

Aparece esta calle con el nombre de Hospital el 1 de junio de 1917, aunque la denominación parece que no es oficial. El 5 de agosto de 1931, ya con la II República comienza a denominarse Benito Pérez Galdós. La corporación que aprobó esta denominación estaba presidida por el alcalde monárquico de derechas, Luis Caballero. Así lo estuvo hasta el jueves 17 de abril de 2003, cuya mañana fue reinaugurada con el nombre de Jesús Cautivo y ya esa misma tarde procesionó la imagen por la calle que lleva su nombre. Cabe destacar que bajo la denominación de Pérez Galdós tenía su confluencia con la calle del Dr. Tolosa Latour, circunstancia que no parece casual.
Resalta que se conservara el nombre de Pérez Galdós durante todo el Franquismo, sin que nadie recayese en su pasado anticlerical y haber participado en la conjunción republicano-socialista junto a Pablo Iglesias.
Paradójicamente fue un gobierno del PSOE con la aquiescencia de otros, quien le retirase el nombre a su calle.



Galdós en la política y en las letras.-
Su pensamiento político se instala en el liberalismo. Defiende a la república y a partir de 1910 se siente próximo al socialismo y le atrae la figura de Pablo Iglesias. Su pensamiento religioso fue rechazado por sectores arraigadamente católicos y reaccionarios. El rechazo se agudizó cuando el 30 de enero de 1901estrenó Electra, obra anticlerical que exaltó tanto a la opinión pública que provocó la caída del gobierno conservador y dio paso al partido liberal de Sagasta. El ambiente familiar arraigado en los principios tradicionales religiosos le sirvió para aceptar algunos aspectos positivos del catolicismo, sin renunciar a la denuncia de los excesos y de actitudes reprobables como las que aparecen en algunas de sus novelas (La familia de León Roch, o Doña Perfecta...).


Participó en dos instituciones públicas: en las Cortes (en 1886 fue elegido diputado por el partido de Sagasta), y en la Real Academia Española (toma posesión como miembro en 1897).


1907 encabezó la lista a la candidatura de la conjunción Republicana-Socialista por Madrid.
1909 Galdós desempeña una importante actividad política durante estos años y es una persona importante en la realización de la candidatura republicano-socialista. . Conjunción Republicano-Socialista (noviembre).
1910 Galdós, el diputado más votado por Madrid en cuya candidatura fue también elegido Pablo Iglesias.

Aquejado por sus enfermedades, renuncia a la vida pública. Muere en Madrid el 4 de enero del mencionado 1920.

PD Este es sólo un pequeño trabajo periodístico de investigación para reivindicar la figura del escritor Benito Pérez Galdós en su relación con Chipiona, ya que la importancia y merecimiento del personaje excede del espacio disponible

Fuentes:
-Elaboración propia
-Wikipedia
-Robert Ricard, La Sorbona. París Fuente; Biblioteca digital Miguel de Cervantes. Anales galdosianos, año III, 1968
-SCHMIDT, Ruth.
Manuel Tolosa Latour: prototype of Augusto Miquis. An. Galdosianos, 1968, 3, 91-93).

-RODGERS, Eamonn.
Galdós, Europe and the Regeneration of Spain. Bull. Spanish Stud., 2005, 82,465-484.
TRAFALGAR de Benito Pérez Galdós. Edición de Rafael del Moral
-Nuestra historia(Gaceta del Casino de Madrid 21-11-2008)

domingo, 19 de septiembre de 2010




ROCÍO JURADO (*)


Por Juan Luis Naval Molero.
Cronista Oficial de la Villa

María del Rocío Trinidad Mohedano Jurado, nació en Chipiona el 18 de septiembre de 1944. Hija de Fernando y Rosario. Era la mayor de tres hermanos. Casada primeramente el con el boxeador Pedro Carrasco con quien tuvo una hija “Rociíto” y posteriormente con el torero José Ortega Cano con quien adoptó un niño José Fernando y una niña Gloria Camila. Rocío también era abuela de dos nietos de su hija primogénita Rocío Carrasco, Rocío y David.

Rocío estudiaba en dos colegios, uno el Colegio de Dª Josefa Delgado en la entonces calle 18 de Julio y el otro en el Colegio de la Divina Pastora de nuestra localidad, de cuyo coro formó parte y donde a la vez aprendía música y a cantar con las madres Aurora y Evelia desde muy niña, le gustaba mucho la música clásica, pero lo que más amaba era el flamenco y las coplas, esas canciones populares que tanto escuchaba cantar en su casa.

Su primera presentación en público la hizo a los ocho años, en una obra en su Colegio de La Divina Pastora. La primera pieza que cantó, en esta fiesta escolar, fue “Nos conocimos de niños”, reflejaba la amistad de una niña que quería ser artista de la canción y un niño que soñaba con ser torero, preconizando quizás, un futuro sin saberlo, pues posteriormente se casaría con un artista del toreo, José Ortega Cano.

Fue figura de la canción española, cantaora, y actriz. Se especializó en géneros musicales genuinamente españoles (copla, flamenco) así como en la balada romántica, faceta con la que alcanzó relevancia internacional. Su estilo, mezcla de referencias andaluzas, grandes orquestaciones y toques pop, caló en el gusto popular gracias a su dominio de la escena y a los matices de su voz, dúctil y potente al mismo tiempo. En sus últimos años experimentó con ritmos hispanos y gosdpel. Vendió cerca de 20 millones de discos convirtiéndose en una de las artistas españolas de más éxito a nivel internacional. Su importante y amplia discografía le llevó a conseguir numerosos premios y discos de oro. Su portentosa voz le permitía interpretar cualquier tipo de canciones.

Llegó a actuar en los principales teatros de España y del extranjero. En el Madison Square Garden y en el Lincoln Center de Nueva York, en el auditorio de Sevilla, para la inauguración de la Expo del 92, en el teatro Lara de Madrid etc., etc.

Con antecedentes artísticos en la familia, pues cantaban y muy bien, tanto su abuela Rocío, su padre Fernando, como su madre Rosario. Su padre era un humilde zapatero, un 'maestro' del Cante Jondo Flamenco, nunca lo hizo profesionalmente, pero amaba el mundo de los gitanos, sin ser de su descendencia, aún así vivía y adoraba el mundo gitano muy de cerca. Su madre, ama de casa y una magistral cantante de música española, era su mejor amiga, su alma gemela, su confidente. Aunque los padres de Rocío eran grandes cantantes nunca fueron profesionales.


Sus comienzos fueron según ella misma: “cantando con R.N.E. en un programa religioso que hacían los curas de Regla…”

Rocío se convierte pronto en asidua de los concursos radiofónicos de Andalucía, En 1958, su primer Premio fue en Radio Sevilla, en el teatro Álvarez Quintero, de Sevilla, el premio fue 200 pesetas, una botella de gaseosa y un par de medias.
En Jerez de la Frontera, cuando contaba 17 años obtiene, el primer premio por cantes de fandangos de Cádiz y Huelva, celebrado en el teatro “Villamarta”, en el I Festival de Cante Jondo.
Pero su ambición no era seguir viviendo de los premios de la Radio, Ella quería volar mucho más alto que las gaviotas que vuelan en el mar de su Chipiona.

Cuando su padre muere Rocío tiene quince años, este fue su primer gran golpe. Rocío y su familia se fueron a vivir a casa de su abuela. Rocío trabajó de zapatera, de costurera, trabajó en el campo en la recolección de frutas para exportar de España, pero en el fondo ella sabía que lo suyo era cantar, cuando podía iba a los concursos radiales de Sevilla.

Cuando se cansa de ser la niña de los concursos, comienza a dar la lata a sus abuelos para que la llevaran a Madrid para “ser una artista de las de verdad”. Quería ir a Madrid, para darse a conocer y hacerse artista, pero tuvo problemas con su abuelo, él pensaba que el mundo de los artistas era oscuro y promiscuo y le ponía mil impedimentos para el viaje. En estas, Rocío se pone en huelga de hambre y al cabo de diez días su abuela convence al abuelo y le da las ocho mil pesetas que necesitaba para el ansiado viaje. Rocío creía que al llegar a Madrid y al escucharla cantar le montarían un espectáculo, ya que de su pueblo no había salido ningún torero ni artista y que al oírla cantar todo sería como una varita mágica, pero Rocío no contaba con los obstáculos que le esperaban.


Rosario, su madre, que no la dejaba ni a sol ni a sombra la acompaña. Nada más llegar a Madrid, madre e hija cayeron con un catarro que las mantuvo en cama por unas semanas, el poco dinero que tenían se les estaba agotando. Fue entonces cuando Rocío se acordó de una señora que siempre le decía en Chipiona, que cuando fuera a Madrid la llamase, que ella la ayudaría, y así fue,”Concha la del Yony”. Dª. Concha Fernández, que así se llamaba la señora, no la defraudó. La presentó a Pastora Imperio, a la Niña de los Peines, y al maestro Manolo Caracol, quienes al escucharla cantar, la contrataron para trabajar en su tablao “Los canasteros”.

Como Rocío era menor de edad tenía que vestirse con ropa que la hicieran parecer mayor, ya que entonces no permitían a menores trabajar en los tablaos. Pastora Imperio le dio una oportunidad en el tablao “El Duende” donde pronto empezó a despuntar. Rocío Jurado tuvo que ponerse dos años más, y fue el motivo por el que alteró en su documentación dos años más de los que en verdad tenía. Por ese motivo, mucha gente tomaba por referencia esa "errónea" edad que ella había dado a conocer.





Rocío en su adolescencia, recibió un desaire de quien ella menos se lo esperaba, ella admiraba a la entonces señora de la Copla, Concha Piquer. Un día Rocío fue presentada ante la Piquer a la cual Rocío le cantó dos temas 'Mañana Sale' y 'Romance de Valentía' y como un jarro de agua fría la señora despotamente le dijo "Tu vas a llegar muy lejos con esa linda cara dura que tienes" además le refregó en la cara que nadie, ni siquiera artistas ya consagradas se habían atrevido a cantar sus canciones y que Rocío tenía la desfachatez de hacerlo en su cara, todas estas palabras calaron en Rocío en lo mas profundo de su ser, pero ella siguió elevando sus alas como aquellas gaviotas que tantas veces había visto volar cerca de su mar.


Rocío se pasó unos meses batiendo palmas junto a otras principiantes como ella: Josefa Cotillo “La Polaca”, Sara Lezana, Teresa Lorca, mientras que por el tablao pasaban grandes figuras del cante, desde Antonio Mairena, Manolo Caracol, Terremoto de Jerez.... A Rocío se le hacia un mundo y se acordaba de su padre, cuando le cantaba en la zapatería en la calle Larga de Chipiona.

En 1963 debutó en el teatro Calderón, de Barcelona, contratada para intervenir en el espectáculo del cantaor Enrique Castellón Vargas (apodado El Príncipe Gitano), en su espectáculo “Aquí estoy yo”.Al año siguiente pasó a la compañía de Manolo Escobar, quién la llevó como estrella de su espectáculo “Pregón de amores”. Con él recorrió los más diversos escenarios, recogiendo las enseñanzas que sólo el contacto directo con el público puede proporcionar.
Algún tiempo después, su éxito en la canción la alejaría del cante, aunque en casi todas sus actuaciones interpretaba algún tema flamenco de carácter ligero.

En octubre de 1967 en el Teatro de la Zarzuela de Madrid estrena el espectáculo titulado “Pasodobles” junto a Rosita Ferrer, con canciones de Quintero León y Quiroga. Rocío triunfa cantando piezas como “Silencio cariño mío”, “El almendro”, “Callejuela sin salida”..., mostrando su gran personalidad en el escenario, su gran voz, su presencia, bella y elegante, y un saber estar que sentaba cátedra.
En 1969, a través del maestro Solano que le proporcionó sus primeros éxitos con canciones como “Un rojo Clavel” y “Tengo Miedo”.


En enero de 1970 graba para Televisión Española “Lola la piconera” basada en la obra de José María Pemán, en otra versión de aquella película que protagonizara Juanita Reina. Con ella consiguió mucha popularidad. En el filme cantaba “Callejuela sin salida”, “Gitanos”, “Como dos barquitos” y el tema que daba titulo a la película. En octubre de este mismo año se presentó en el teatro Calderón, de Madrid, con un espectáculo de variedades, compartiendo cartel con Celia Gámez, titulado “Fiesta”.


Este mismo año en Buenos Aires, rueda una serie de películas entre cuyos títulos podemos encontrar, “La zapatera prodigiosa”, “Aquellos tiempos de Madrid al Cielo y lejos de España”, por esta película Rocío fue nominada como mejor actriz al premio mas importante que se otorga en el cine en Argentina.


En 1971 junto a Máximo Valverde representó la comedia costumbrista de los hermanos Álvarez Quintero, “Cancionera” en el teatro Lara de Madrid.
La evolución en su carrera musical se produjo cuando abandonó la casa discográfica Columbia y se pasa a R.C.A., grabando canciones de Manuel Alejandro, discos como "De ahora en adelante" o "Señora". De su discografía más reciente destacan, ¿Dónde estás, amor?(1987), “Punto de partida” (1988), “Nueva Navidad” (1990), “Rocío de luna blanca” (1990) , “Como las alas al viento” (1993), “Palabra de honor” (1994), “Con mis cinco sentidos” (1998), “La más grande” (2001), “Yerbabuena y nopal” (2003) y “Rocío siempre” (2006).


En el mundo del cine se inició en 1963 junto con Manolo Escobar en "Los Guerrilleros", en 1966 rodó "Proceso a una estrella" y "En Andalucía nació el amor", en 1970 grabó para Televisión Española “Lola la piconera”, En 1971 "Una chica casi decente", este mismo año rodó para la televisión argentina “La zapatera prodigiosa”, “Lola Montes” y “Aquellos tiempos de Madrid al cielo y lejos de España” por esta última película Rocío fue nominada como mejor actriz al premio más importante que se otorga en el cine en Argentina. En 1976, junto a Fernando Fernán Gómez, "La querida”, en 1980 “Horas doradas” para la televisión y en enero de 1993 inició el rodaje de "La Lola se va a los puertos".


En 1967 fue elegida “Lady España 1967" y en 1968 logró el título de “Lady Europa”. Este mismo año el Ayuntamiento de Chipiona en sesión celebrada el 23 de febrero, a propuesta del Sr. Alcalde César Florido Cotro aprobó por unanimidad concederle el título de “Hija Predilecta” de la villa por sus condiciones artísticas relevantes tanto en el panorama nacional como internacional.

Es a partir de esta fecha, cuando no solamente la Corporación se da cuenta ya de la importancia que la carrera artística que Rocío estaba logrando. Recuerdo de esta época, cuando se anunciaba por nuestras calles: ¡Esta noche actúa nuestra paisana Rocío en Televisión!, y todo el pueblo estaba pendiente del acontecimiento, no salía nadie a la calle esperándola ver en la pantalla.
Cada vez que actuaba en nuestros Festivales del Moscatel, el lleno estaba asegurado por muy grande que fuese el espacio del recinto donde actuaba. En la memoria de todos queda aquella actuación en la Explanada de Regla con motivo del Centro Internacional de la Música.


Rocío fue quien transformó y vistió la Copla de gala, cambió el típico traje de volantes y lunares, por los trajes de noche, aunque nunca ha dejó de llevar trajes típicos de flamenca, sobre todo cuando canta flamenco, como tampoco ha dejado los trajes de bata de cola, ni las peinetas. Pero sí fue la primera en subirse a los escenarios cantando coplas vestida con trajes de alta costura, algunos de ellos muy sugerentes para la época.
Quizá al principio fue algo criticada por algunos sectores muy conservadores, pero con el tiempo, muchas artistas del género siguieron sus pasos a la hora de vestir. Lo que sí queda claro, es que en su día esta forma de presentarse en escena causó sensación.

En 1974, a la vuelta de una de sus giras por Latinoamérica, graba el 20 de febrero una gala para TVE en la chipionera Plaza de la Iglesia, a la que asiste todo el pueblo en apoyo de su paisana. Al parecer, por problemas en la cadena, la gala no vio la luz.

El 3 de mayo de 1976, el Ayuntamiento de Chipiona nomina una Avenida con el nombre de Rocío Jurado, en la que años más tarde (1994) se colocaría una escultura de la artista chipionera, obra de Juan de Ávalos que ya anteriormente se trató de colocar en la Plaza Vieja, cerca de la casa de “Picardia” donde vivió mucho tiempo.

En 1976, el 21 de mayo contrajo matrimonio con el campeón mundial de boxeo, el onubense (de Alosno) Pedro Carrasco con quien estuvo casada hasta marzo de 1993. De su matrimonio con Pedro nació su única hija biológica, Rocío Carrasco.

En 1977, tras su maternidad, reapareció en una sala de fiestas madrileña, “Florida Park”, en el mes de junio.
En mayo de 1977 edita el álbum titulado “De ahora en adelante” con el que Rocío se abre totalmente las puertas de Latinoamérica y Estados Unidos. Los temas “Si Amanece”, “Lo siento mi amor”, “Mi amante amigo” y “Si te habla de mi” se adueñan de todos los “hits parade” de habla hispana. En el transcurso de estos éxitos fallece su madre, Rosario Jurado, dejando un gran vacío en su vida. Pero la vida tenía que seguir, ya que Rocío se debía a un público cada vez más amplio, eran muchos los países que la esperaban con los brazos abiertos. Su álbum “Señora” la elevó a la cúspide más alta y por si alguna duda quedaba, “Como una ola” terminó de adueñarse del mundo.


En abril de 1979, recibió el premio “Naranja”, concedido por la peña periodística Primera Plana, que acreditaba las facilidades que siempre concedió a los medios informativos.

En noviembre de 1979, como prólogo de una gira por Europa y Latinoamérica, volvió a pisar el escenario neoyorquino del Madison Square Garden, en un multitudinario espectáculo compartido con Camilo Sesto y Ángela Carrasco.

En abril de 1984 le fue concedida la Medalla de Oro al Mérito Turístico a petición del Centro de Iniciativas Turísticas de Chipiona, en un acto celebrado en el Ayuntamiento de Chipiona al que asistieron entre otras personalidades el entonces Presidente de La Junta de Andalucía D. José Rodríguez de la Borbolla.

En los últimos años, Rocío Jurado desplegó su incesante actividad en galas por España y la América de habla hispana, aunque amplió su radio de acción a distintas capitales americanas, no necesariamente con público latino en su totalidad en aquellos locales donde actuó, como por ejemplo Los Ángeles, Chicago y Miami. En Nueva York, actuó de nuevo en el Madison Square Garden y en el Lincoln Center. En el Hamilton Palace de la capital Canadiense compartió gala junto a Ray Conniff, Henry Manzini y Gloria Gaynor. Y se preparó concienzudamente para cantar en inglés algunas canciones.

En el año 1992, se estrena el espectáculo “Azabache” en la inauguración del auditorio de Sevilla con motivo de la Expo 92, este espectáculo se prolongó y se llegó a alcanzar cerca cuarenta representaciones. Con una dirección artística de lujo, Rocío compartía escenario con Imperio Argentina, Nati Mistral, Juana Reina y María Vidal. Era un espectáculo homenaje a la Copla, donde Rocío cantaba, “Ojos Verdes”, “Un clavel”, y “Suspiros de España”, entres otras canciones.

En Julio de 1992, conoce al torero José Ortega Cano, con quien se casa en segundas nupcias en febrero de 1995.


En febrero de 1996 se le otorga la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes, dos años después de quedarse a las puertas de obtener el Príncipe de Asturias. Con motivo de la medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes que le fue entregada por su Majestad el Rey Don Juan Carlos I, Rocío, al igual que los once galardonados ese año, escucharon de voz del monarca unas palabras entre las que destacamos: “...son un resumen y una pequeña quintaesencia de la creatividad de nuestra cultura. ... es de justicia, pero sobre todo es su mérito...”

El 16 de abril de 1998 triunfó en el Teatro Real, cantando composiciones de García Lorca y Manuel de Falla. Los beneficios de la taquilla fueron para la “Fundación Reina Sofía”. La primera parte de la actuación fue en recuerdo de Lorca, con títulos como “Anda jaleo”, “Los cuatro muleros”, “Nana de Sevilla”, “Café de Chinitas” o “Sevillanas del Siglo XVIII”, “El paño moruno” y “Asturiana”.
La segunda parte se la dedicó a Manuel de Falla, “El amor brujo”, “Canción del amor dolido”, “Canción del amor fatuo”, “Canción del juego del amor”, “Campanas al amanecer”.


El 20 de enero de 1999 la Diputación Provincial de Cádiz acordó nombrarla por unanimidad de la Junta de Portavoces “Hija Predilecta de la Provincia de Cádiz”. La entrega de esta máxima distinción se hizo a las 12 de la mañana del 19 de marzo de 1999 en el transcurso de un acto celebrado en el Salón Regio de la Diputación, coincidiendo con el día de la Provincia y aniversario de la Constitución de 1812.

En marzo de 1999 aceptó la presidencia de honor de la Asociación Alzheimer “Santa Elena” de Sevilla, asistiendo en calidad de tal, a un pase de modelos benéfico el miércoles 17 de marzo en las instalaciones deportivas del Real Círculo de Labradores Hispalense.
Durante toda esta época Rocío graba discos tales como “Como las alas al viento”, “Palabra de honor” y “Con mis cinco sentidos”, entre otros, este último nuevamente con toques flamencos de los que Rocío nunca se desvincularía.

Cabe destacar que fue señora de la canción fuera de nuestras fronteras, prueba de ello es el premio a “La mejor voz femenina del siglo”, premio que le fue concedido en el año 2000 en la ciudad de Nueva York.

En el verano de 2005 en la localidad de Lebrija se le hace entrega de la “Yerbabuena de Plata”. En Marbella recibe otro de los numerosos premios a los que Rocío se ha hecho acreedora por su magnifica carrera artística y por lo cercana que siempre ha estado de su público y de la prensa en general.

El 2 de Septiembre de 2005, el Ayuntamiento de Cádiz en sesión plenaria aprobó el nombramiento de “Hija Adoptiva de la Ciudad”, por su larga trayectoria de amistad y afecto a los gaditanos. Rocío ya tenía una Glorieta dedicada a su nombre frente al Parque Genovés de la citada ciudad.

Rocío triunfaba con una vida llena de amor y éxitos, siendo la número uno de España, en su género y en cualquiera hasta que ella misma, en el mes de septiembre, siempre fiel a su tierra y a sus creencias, acude a ver la procesión de la Virgen de Regla en Chipiona. Unos diez días después, justo el día antes de su cumpleaños, Rocío convoca una rueda de prensa en su casa en la Moraleja. Toda la prensa acude masivamente. La rueda de prensa es multitudinaria y en un alarde de valentía, ante todos los medios de comunicación, dio a conocer a toda la opinión pública mundial que padecía un cáncer de páncreas.

En un acto de generosidad y siempre buena relación con la prensa y su público, Rocío no se esconde, reconoce padecer cáncer. Entre sus palabras, aquella mañana dejó bien claro que no era una mujer vencida y que lucharía por su vida y el amor a ella, siempre rodeada de su familia y su gente querida.


El 21 de diciembre de 2005, actuó por última en vez TVE, realizando un alarde de voz y fuerza, a pesar de lo reciente de su enfermedad. Logrando un éxito de audiencia de 3,5 millones de espectadores. “Rocío siempre” era el titulo del programa, de la magistral actuación en compañía de un considerable numero de artistas invitados que no quisieron perderse la oportunidad de brindar a “LA MAS GRANDE” un apoyo incondicional. Además de los que intervinieron, fueron muchos los que por problemas de agenda no pudieron hacerlo, pero que llamaron a Rocío demostrándole su incondicional apoyo, entre estos se encontraba su amigo Julio Iglesias.

El 22 de Marzo de 2006 en sesión extraordinaria y urgente de la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Chipiona, se acuerda enviar al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, una petición para que le sea otorgada a la chipionera universal Rocío Jurado, la medalla de oro al mérito al trabajo. En tan solo unos días, es la Vicepresidenta Primera del Gobierno, Dª. María Luisa Fernández de la Vega, quien hace pública la concesión de dicha medalla por los méritos contraídos, a Rocío Mohedano Jurado.

El 1 de junio de 2006 fallecía a las cinco y cuarto de la madrugada en su casa de La Moraleja en Madrid. Así lo informaba a las puertas de la residencia familiar a las 6 de la mañana su hermano y manager de toda una vida, Amador Mohedano Jurado. El cuerpo fue trasladado al Centro Cultural de la Villa en la Plaza de Colón de Madrid, donde se instaló una capilla ardiente para su velatorio público. Finalmente su cuerpo fue trasladado a Chipiona donde más de 20.000 personas fueron llegando durante toda la madrugada del 2 de junio para darle el último adiós. Aquí descansan en paz sus restos, en el cementerio de San José. El alcalde de Madrid, prometió poner el nombre de la cantante a una calle de la capital española, y el Ayuntamiento de Chipiona, construyó un mausoleo en su honor, en el cementerio municipal.


El 8 de mayo de 2010 con motivo del 4º Cumpleaños de su muerte el Ilmo. Ayuntamiento de Chipiona tuvo a bien otorgar a título póstumo la Medalla de Oro de la Ciudad de Chipiona, su pueblo natal a quien ella quiso y promocionó junto con la devoción que tuvo a nuestra Virgen de Regla como nadie.


En la villa de Chipiona a 16 de septiembre de 2010.
Juan Luis Naval Molero.
Cronista de la Villa de Chipiona.


(*) Conferencia ofrecida por Juan Luis Naval el pasado 16 de septiembre en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Chipiona, en el marco de las Jornadas Culturales en Homenaje a Rocío Jurado.