sábado, 25 de septiembre de 2010

El Ayuntamiento de Chipiona desprecia la memoria de Benito Pérez Galdós







El insigne escritor, amigo de Oliver Crespo y Tolosa Latour, eliminado del nomenclátor desde 2003.-
Había inmortalizado Chipiona en Trafalgar de Episodios Nacionales.-

En el año 2003 el Ayuntamiento de Chipiona acordó nominar una calle de la localidad a Nuestro Padre Jesús Cautivo. Esta nominación, hecha con buen criterio en base a los merecimientos que tal imagen y su hermandad tienen para Chipiona, tuvo sin embargo un fallo garrafal por parte de los munícipes, ya sea por osadía o por desconocimiento. La nominación de Jesús Cautivo conllevó la innecesaria desaparición del nomenclátor del insigne escritor Benito Pérez Galdós el mejor novelista del Siglo XIX español. Los munícipes no previeron al menos cambiar la ubicación de la calle dedicada a este escritor, cometiendo así una gran injusticia y dando una gran patada al “diccionario” cultural de este país que se llama aún España.


La figura de Benito Pérez Galdós es tan importante dentro del panorama histórico-literario y cultural español, cabe redundar el mejor novelista del Siglo XIX, que ya sólo por eso merece una calle con su nombre en todos los pueblos y ciudades de España. Pero en el caso de Chipiona este merecimiento era y es mucho más obligado por la relación de este escritor con la localidad en su obra literaria y con personajes vinculados a ella como el doctor Manuel Tolosa Latour y Federico Oliver Crespo, dicho sea de paso a los cuales aún afortunadamente, y no sé por cuanto tiempo, todavía no le han quitado las calles con sus nombres.


La importancia de Chipiona en la obra literaria de Benito Pérez Galdós. Trafalgar .-
Una de las circunstancias por la que es más conocido el escritor canario Benito Pérez Galdós es por la serie histórica novelada de Episodios Nacionales. En el caso del Episodio dedicado a Trafalgar (1873), las referencias a Cádiz y su provincia son numerosas y fundamentadas. Chipiona y sus alrededores no escapan a tal honor por lo que quedan inmortalizadas. Así en el pasaje en que la embarcación El Rayo naufraga en nuestras costas, el protagonista Gabriel Araceli lo narra así:
“No tardamos en rebasar de la bahía. A nuestra derecha queda bien pronto Rota, Punta Candor, Punta de Meca, Regla y Chipiona. No quedaba duda de que el Rayo iba derecho a estrellarse inevitablemente en la costa cercana a la embocadura del Guadalquivir….
…”Los de la tierra no podían darnos auxilio; pero Dios quiso que oyera los cañonazos de alarma una balandra que se había hecho a la mar desde Chipiona, y se nos acercó por la proa manteniéndose a buena distancia…


Precisar que la embarcación acaba naufragando y rescatan a los supervivientes barcos que presumiblemente los desembarcan en Chipiona. Puede deducirse así porque días después el protagonista después del salvaje naufragio decide marcharse:
“Esperé dos día más para reponerme y al fin, acompañado de un marinero que llevaba el mismo camino, me puse en marcha hacia Sanlúcar”.

Las relaciones entre Pérez Galdós, Manuel Tolosa Latour, Federico Oliver y José Lerchundi, sus conexiones con Chipiona.-
A continuación vamos a reseñar algunos datos que apoyan las relaciones de amistad entre estos personajes y su influencia en la obra de Pérez Galdós para que Chipiona fuese protagonista, reflejada no sólo en Trafalgar sino en otras publicaciones. En el caso de Manuel Tolosa Latour, el sanatorio llamado Santa Clara, fue comenzado el 12 de octubre de 1892, e inaugurado el doce de octubre de 1897. En su búsqueda de apoyos, fue fundamental la figura del padre franciscano José Lerchundi, con quien eligió los terrenos que compró el propio Tolosa, y que, además, buscó los apoyos económicos necesarios entre la monarquía, aristócratas, políticos y comerciantes.
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Destaca poderosamente la amistad de Don Manuel con uno de nuestros literatos más insignes: Benito Pérez Galdós.
Su amistad con Pérez Galdós merece unas líneas aparte, ya que Don Manuel y el escritor canario tuvieron una gran compenetración, como queda patente en la abundante correspondencia que mantuvieron, al menos entre 1882 y 1916, y en la que ambos se tuteaban y gastaban bromas. Hecho insólito, pues fue el único corresponsal del escritor que alcanzó tal confianza.

Don Manuel acudía a todos los estrenos acompañado de su mujer. A su vez, Don Benito acudía con frecuencia a la casa de Tolosa, en el número 133 de Atocha. No era raro que Pérez Galdós le consultara y se dejara aconsejar sobre personajes, textos u otros elementos teatrales,
En relación al sanatorio de Chipiona. Contó, entre otros, con los favores económicos de Benito Pérez Galdós (1843-1920), con el que compartía algunos supuestos ideológicos interesantes.


Así el personaje literario de Pérez Galdós, el doctor Augusto Miquis, que aparece en La Desheredada (1881) no era sino el propio Tolosa Latour
Eamonn Rodgers ha analizado en profundidad algunos componentes ideológicos interesantes en Pérez Galdós que, no cabe duda, compartía con su amigo Tolosa: la defensa de la lengua española frente a los embates foráneos, un pan-iberismo y, hasta cierto punto, un hispanoamericanismo lingüístico, así como una necesidad de europeizar culturalmente a España.

Es justo comentar que Galdós le dedica varios personajes de sus novelas a su amigo Tolosa; y cabe destacar, especialmente, el doctor Augusto Miquis, (en algunas cartas enviadas a Galdós, firmaba como “MIQUIS”).
Augusto Miquis aparece en “Tristana”, “Lo prohibido”, “Torquemada y San Pedro” o “La Desheredada”, en la que Galdós escribió sobre el carácter de nuestro sabio doctor.
Por otra parte es digno de resaltar la amistad entre el escritor chipionero Federico Oliver Crespo y Benito Pérez Galdós. No en vano la mujer de Oliver Crespo, la actriz Carmen Cobeña, interpretó casi todas las obras teatrales de Pérez Galdós, ejerciendo Oliver Crespo de director o empresario. También existe una comunicación epistolar entre el chipionero y el canario basada en esas relaciones amistosas y profesionales.


Tolosa Latour, el P. Lerchundi y La loca de la casa
En las cartas dirigidas a Galdós por el médico Tolosa Latour (Augusto Miquis) y publicadas por el doctor José Schraibman aparece mencionado varias veces el franciscano P. José Lerchundi. En la carta núm. 28, de 24 de agosto de 1894: «Hoy salgo para Chipiona con el arquitecto para convertirme en D. Manuel de La loca de la casa... Ya debías hacer una escapada para ver por dentro un convento de franciscanos y vivir con ellos unos días. Está el padre Lerchundi».

Por fin, en la carta núm. 30 (última), de 6 de agosto de 1895: « [...] me voy a las hospitalarias gracias al Sanatorio playas de Chipiona donde el P. Lerchundi nos espera»
El doctor Tolosa Latour hacía activa propaganda a favor de la infancia desamparada y de la fundación de sanatorios para los niños raquíticos y tuberculosos -esos niños raquíticos que aparecen tantas veces en las novelas de Galdós-

Entre los que contribuyeron a la construcción del sanatorio, hay que señalar al propio Galdós: en 1904, cuando se dio una función de El abuelo a beneficio suyo, entregó toda la cantidad recogida al sanatorio de Chipiona. Así Galdós regala las 1.215 pts. de su beneficio de El abuelo para el asilo-sanatorio de Santa Clara de Chipiona de su amigo el doctor Manuel Tolosa Latour.

En este asunto, merece un comentario especial la carta de 24 de agosto de 1894 (núm. 28) en la que Tolosa Latour declara que se convierte en el don Manuel de La loca de la casa. Como se sabe, la novela dialogada así titulada es de 1892, y la comedia correspondiente se estrenó en Madrid el 16 de enero de 1893. Por lo tanto, hay una coincidencia cronológica perfecta entre la aparición de esta obra y la iniciativa conjunta de Tolosa Latour y de Lerchundi de construcción del sanatorio.
La mención de «D. Manuel» por Tolosa produce alguna sorpresa, porque, a primera vista, no hay ningún personaje de este nombre en La loca de la casa. Pero, el tal don Manuel no es otro que el alcalde Jordana , que casi siempre sólo aparece con su apellido. Mas hay algo más importante: Jordana es el fundador de un hospital, asilo de huérfanos y casa de expósitos. Y como Tolosa también se llamaba Manuel, es natural que le haya chocado la coincidencia. Pero ¿se puede de veras hablar de coincidencia?

Entre la elaboración de La loca de la casa y la creación del sanatorio de Chipiona hay una interferencia muy notable. La carta que anuncia a Galdós la salida de Tolosa y Lerchundi para Regla es del 2 de agosto de 1892, la que le anuncia el regreso es de 5 de setiembre de 1892. Por otra parte, La loca de la casa es de octubre de 1892.

Desde hacía tiempo, Galdós conocía perfectamente las preocupaciones y actividades de Tolosa Latour en pro de la infancia enferma y desvalida, y no entrañaban para él ninguna novedad. Pero poco antes de la elaboración de La loca aquellas preocupaciones y actividades tomaron de pronto un giro preciso y concreto con la creación del sanatorio de Chipiona. No parece temerario, pues, suponer que, en La loca de la casa, el personaje de don Manuel Jordana, fundador de un hospital asilo y tocayo de Manuel Tolosa Latour, nació en parte -sólo en parte, desde luego- del conocimiento que tuvo Galdós de la fundación del sanatorio de Chipiona.


El caso aparte de los amoríos entre Galdós y Pardo Bazán.-
Benito Pérez Galdós sostuvo veinte años de amoríos con la escritora Emilia Pardo Bazán. Como veinte años dan para mucho, buena parte de la obra de la escritora gallega se vio influenciada por Galdós, como se demuestra sus numerosas referencias a Chipiona y a personajes chipioneros. De las obras Una cristiana y Doña Milagros entresacamos algunos párrafos con referencia a Chipiona.


Una cristiana
“Una tarde vino a mi fonda el Padre Moreno, solicitando hablarme. Yo ignoraba que el fraile moro hubiese regresado a Madrid; le creía convaleciente en el convento de Chipiona. Díjome que había venido a Madrid para activar y despachar ciertos asuntos de su Orden, «que a usted le importan un pito», añadió con su brusca familiaridad acostumbrada, y que se alegraba, porque así lograra reducir y consolar al marido de Carmen, el cual, a fuerza de tanto padecer, enterado ya de su verdadera situación, estaba «dado a Barrabás, y sin querer aceptar la voluntad de Dios, ni confesarse.

Doña Milagros
“Mi mujer fruncía el entrecejo, apretaba los labios y rezongaba no sé qué de un puesto de verdura en el mercado de Chipiona, donde la madre o la tía carnal de doña Milagros... no consta cuál de las dos”...
... “es mi tía la ricacha, la Tomatera de Chipiona, que la disen así porque ganó su fortuna cargando tomates para mandá a toda España y a Inglaterra”...

Antecedentes de la calle Pérez Galdós en Chipiona.-

Aparece esta calle con el nombre de Hospital el 1 de junio de 1917, aunque la denominación parece que no es oficial. El 5 de agosto de 1931, ya con la II República comienza a denominarse Benito Pérez Galdós. La corporación que aprobó esta denominación estaba presidida por el alcalde monárquico de derechas, Luis Caballero. Así lo estuvo hasta el jueves 17 de abril de 2003, cuya mañana fue reinaugurada con el nombre de Jesús Cautivo y ya esa misma tarde procesionó la imagen por la calle que lleva su nombre. Cabe destacar que bajo la denominación de Pérez Galdós tenía su confluencia con la calle del Dr. Tolosa Latour, circunstancia que no parece casual.
Resalta que se conservara el nombre de Pérez Galdós durante todo el Franquismo, sin que nadie recayese en su pasado anticlerical y haber participado en la conjunción republicano-socialista junto a Pablo Iglesias.
Paradójicamente fue un gobierno del PSOE con la aquiescencia de otros, quien le retirase el nombre a su calle.



Galdós en la política y en las letras.-
Su pensamiento político se instala en el liberalismo. Defiende a la república y a partir de 1910 se siente próximo al socialismo y le atrae la figura de Pablo Iglesias. Su pensamiento religioso fue rechazado por sectores arraigadamente católicos y reaccionarios. El rechazo se agudizó cuando el 30 de enero de 1901estrenó Electra, obra anticlerical que exaltó tanto a la opinión pública que provocó la caída del gobierno conservador y dio paso al partido liberal de Sagasta. El ambiente familiar arraigado en los principios tradicionales religiosos le sirvió para aceptar algunos aspectos positivos del catolicismo, sin renunciar a la denuncia de los excesos y de actitudes reprobables como las que aparecen en algunas de sus novelas (La familia de León Roch, o Doña Perfecta...).


Participó en dos instituciones públicas: en las Cortes (en 1886 fue elegido diputado por el partido de Sagasta), y en la Real Academia Española (toma posesión como miembro en 1897).


1907 encabezó la lista a la candidatura de la conjunción Republicana-Socialista por Madrid.
1909 Galdós desempeña una importante actividad política durante estos años y es una persona importante en la realización de la candidatura republicano-socialista. . Conjunción Republicano-Socialista (noviembre).
1910 Galdós, el diputado más votado por Madrid en cuya candidatura fue también elegido Pablo Iglesias.

Aquejado por sus enfermedades, renuncia a la vida pública. Muere en Madrid el 4 de enero del mencionado 1920.

PD Este es sólo un pequeño trabajo periodístico de investigación para reivindicar la figura del escritor Benito Pérez Galdós en su relación con Chipiona, ya que la importancia y merecimiento del personaje excede del espacio disponible

Fuentes:
-Elaboración propia
-Wikipedia
-Robert Ricard, La Sorbona. París Fuente; Biblioteca digital Miguel de Cervantes. Anales galdosianos, año III, 1968
-SCHMIDT, Ruth.
Manuel Tolosa Latour: prototype of Augusto Miquis. An. Galdosianos, 1968, 3, 91-93).

-RODGERS, Eamonn.
Galdós, Europe and the Regeneration of Spain. Bull. Spanish Stud., 2005, 82,465-484.
TRAFALGAR de Benito Pérez Galdós. Edición de Rafael del Moral
-Nuestra historia(Gaceta del Casino de Madrid 21-11-2008)

5 comentarios:

MOSAICOS MULTIPLES dijo...

Extraordinario trabajo periodístico, histórico y literario. Buenas y estupendas fuentes de información.Abundante argumentación y estructura armónica de los protagonistas en liza, que brinda al lector un ameno interés por el tema central del cambio de nombre de la merecida calle a tan insigne escritor canario.Mientras por otro lado pasa desapercibido y menospreciado para unos politicos ignorantes de nuestro orgulloso rico pasado cultural.No tienen empacho en borrar el pasado histórico del generoso novelista Galdós amigo de Tolosa y del proyecto del Sanatorio el cual aporta como bien demuestras con abundante financiación, y que de entre sus cartas de ánimo a Latour, en lides americanas y canarias, recordara a su amigo galeno enviarle hasta Chipiona una bandera para que ondease orgullosa desde el pabellón central del Sanatorio. Por cierto , estimado Juan ,lástima de la pérdida irreparrable del balcón del pabellón central y de los distintos pabellones hoy medio derruidos y cayéndose ,cuyos planos y diseños obtuviera en su día un primer premio nacional. ¡Qué mala memoria tenemos!. Y qué poco cuidamos los monumentos históricos que tenemos el orgullo de poseer en Chipiona como fue el PRIMER SANATORIO MARÍTIMO DE ESPAÑA. Si los catalanes tuvieran ese pedazo de monumento histórico le sacaba oro molido. Pero estamos en Chipiona y Andalucía y la verdad no tenemos esa virtud de sacarle el mejor partido a las buenas cosas que poseemos.Un cordial saludo. Francisco Oliva Márquez

juanito mellado dijo...

Gracias por tus comentarios, compañero y amigo.
Juan.

__MARÍA__ dijo...

Desgraciadamente la cultura no está de moda, no es un bien que haya que cuidar.
Sería curioso hacer una encuesta en Chipiona para ver cuantos conocen a Galdós o a Tolosa Latour. Algunos dirían que este último es el del ambulatorio ¿no?
Afortunadamente escritos como este tuyo nos acercan a la historia de nuestro pueblo y nos hacen que la memoria no se pierda.
¡Gracias!

juanito mellado dijo...

SISISISISIS. por supuesto Tolosa Latour es el del ambulatorio jejeje

MAMÉ VALDÉS dijo...

Vaya lección de historia reciente de Chipiona que nos das en este comentario, esto lo tienes que dar a conocer en otros medios, un gran saludo.