martes, 16 de diciembre de 2008

LA LABOR PEDAGÓGICA DE D. AMALIO VICENTE AÚN NO ESTÁ RECONOCIDA EN CHIPIONA.-




El docente fue un gran innovador educativo en una época difícil en la que escaseaban medios.-

Por Juan Mellado.


Sus alumnos siempre lo han reconocido como un gran maestro pero las instituciones públicas aún tienen en su debe el otorgar una distinción a la figura del ya desaparecido D. Amalio Vicente de Castro, considerado por los que le conocieron como un gran innovador pedagógico en una época en la que escaseaban los medios. En Chipiona D. Amalio Vicente es recordado por su labor educativo en el Grupo San Miguel institución desde la que aupó a numerosos niños chipioneros a estudiar el Bachiller en Sanlúcar para lo que los preparaba incluso gratuitamente. De la mano de D. Amalio Vicente salieron una gran hornada de licenciados de las diversas ramas y otro sin fin de trabajadores honrados.
Muchos años antes de su muerte por enfermedad, la emisora municipal de radio en Chipiona le reconoció su labor dentro de sus Premios Populares en la gala de 1996, a la que asistieron numerosos compañeros y ex alumnos. En aquella gala, el que suscribe glosó la personalidad de D. Amalio Vicente como un adelantado a su tiempo ya que en una época en la que la letra entraba con sangre, D. Amalio no necesitaba de eso y desterraba que los niños tuviesen el clásico terror de entonces de ir al colegio. Supo hacer que los niños se divirtieran aprendiendo y les hizo partícipes de la vida del colegio. En un mundo memorístico y de “niño, eso no se pregunta”, para D. Amalio no existían preguntas difíciles o impertinentes y el palo sólo lo utilizaba para señalar en mapa una de sus tierras de adopción, La Coruña.



En aquel tiempo D. Amalio enseño a los niños a pensar, lo que no es poco ni baladí. Enseñó también a exponer temas ante el resto de la clase, algo desacostumbrado porque hasta entonces el protagonista siempre había sido el maestro. Recuerdo que cada uno expusimos los temas según nuestras posibilidades. Con gran cariño recuerdo la conferencia que nos dio “El Piru”, Antonio Pereira Gómez. Fue sobre el Real Betis y comenzó diciendo que el Betis era el único equipo de España que se llamaba Balompié. Un servidor, que ya entonces amenazaba sin saberlo con el periodismo dio una repipi conferencia sobre la Segunda Guerra Mundial.



El trabajo en grupo fue novedoso y gratificante para los alumnos que pasaron de ser un número de la lista a protagonistas del proceso educativo. La lectura crítica de la prensa y la confección de periódicos fue otro nuevo mundo descubierto. Ya en aquella época un servidor sin saberlo ya pertenecía al sindicato del crimen.
Memorables eran los recreos en el pasí con aquellos interminables partidos de fútbol, en los que el Cagüe era mortal rematando de cabeza, Juan el Tabalón de chilena, Piru en su remate o el Chuchú marcando goles de cabeza con las manos, algo que yo también sabía hacer.
D. Amalio nos llamaba desgañitado por la ventana del colegio pero nosotros ni mirábamos y seguíamos jugando al fútbol. Él estaba en su papel y nosotros en el nuestro.



Otro mundo nuevo que tuvimos oportunidad de descubrir fueron las clases mixtas de niños y niñas, sobre todo en una edad que nuestra mirada empezaba ya a perder la inocencia. Recuerdo que durante un tiempo me pusieron de compañera de banca a Cecilia, una bella rubia a la que nunca he vuelto a ver después del colegio.
D. Amalio nunca abandonó a sus alumnos hasta que los dejaba colocados en el instituto o se sacaban su graduado. No tenía vicios D. Amalio, el Piru decía con mucha gracia que se emborrachaba de café. Algunos que no teníamos padre nos equivocábamos y le decíamos “opá”, pero no importaba, como si lo fuera.
El PA pidió en su día que el nuevo instituto se llamase Amalio Vicente pero lo que tenían en su mano esa denominación pusieron otra.

Biografía profesional de D. Amalio Vicente de Castro.-
A petición de este redactor, uno de sus hijos José Máximo, nos hizo llegar esta envidiable biografía.
Amalio Vicente de Castro nació el 27 de julio de 1935 en la vecina localidad de Sanlúcar de Barrameda. Su infancia estuvo acompañada de sus padres, D. Máximo, natural de Zaragoza y veterinario den la zona de Sanlúcar y su madre Amalia, natural de Chipiona, así como de sus cuatro hermanas.
D. Amalio pasó sus estudios de la infancia en el colegio con buenas notas. Hizo el Bachillerato en los salesianos de Utrera donde la disciplina era bastante estricta. Con esto supo aprovechar sus estudios y realizar la carrera de Magisterio en la ciudad de La Coruña, lugar a donde fue a vivir con sus padres.
Se graduó como maestro y perteneció a la primera promoción de Alfabetizadores de Adultos. Fue nombrado Coordinador de Zona del Ayuntamiento de Vimianzo (La Coruña). Ejerció en la localidad de Puente del Puerto y en la escuela nacional La Canteira de la Coruña en 1962. Colaboraba mensualmente con la inspección de alfabetización con informes sobre la resolución de dificultades que se presentaban en el transcurso de la campaña. A instancias de la inspección efectuó un trabajo sobre experiencias de un año de alfabetización. Por tal motivo recibió numerosas felicitaciones y premiados en los dos cursos siguientes a trabajar el ultimo trimestre de cada curso en la inspección de alfabetización de La Coruña. Al finalizar el tercer curso de esta campaña fue recompensado con un premio en metálico, entre otras razones por haber instaurado en su zona la primera Pequeña Universidad donde los alfabetizados podían seguir ampliando sus estudios.
En septiembre de 1966, ya en Chipiona, comienza a ejercer en la agrupación escolar La Caheta pasando luego al Grupo San Miguel hasta la unión con el colegio Cristo de las Misericordias. Cabe destacar que fue de los pocos maestros que después de las horas de clase establecidas continuaba para los más atrasados totalmente gratuitas. Según su hijo José Máximo, aún recuerda la salida de D. Amalio por la mañana para el colegio, el regreso a comer y marcha de nuevo hasta el oscurecer. Era el último en salir del colegio y así lo recuerdan igualmente muchos de sus alumnos.



Trabajó en las campañas de Promoción del Trabajador en clases nocturnas y fundó con otros compañeros el “Grupo San Miguel” academia de verano de primaria y bachiller con dos principios fundamentales: que en ella podían trabajar con igual remuneración todos los compañeros que lo desearan y precios reducidos para los alumnos chipioneros.
Entre otros trabajos realizados en Chipiona destaca un estudio socioeconómico sobre los factores que inciden en el rendimiento y comportamiento de los alumnos, análisis sobre horario escolar, diversas exploraciones iniciales de instrumentales o un historial de alumnos sistematizado donde se recogían múltiples elementos que configuran la personalidad, rendimiento y comportamiento de los alumnos. Cabe reseñar que ambos trabajos son de obligado cumplimiento actualmente.
A principios de 1969 presentó un anteproyecto de un nuevo sistema educativo, donde entre otras cosas se clasificaba la enseñanza por ciclos. Se intentaba hacer en Chipiona un centro experimental piloto y aunque en principios aceptó como interesante, nunca se llegó a desarrollar. Entre sus últimos trabajos están sobre la evaluación de los alumnos y su proceso de aprendizaje de las matemáticas y programación de aula.
Extraescolarmente fue propulsor del deporte del ajedrez en Chipiona. Hoy en día en los centros escolares existen las clases voluntarias donde se pueden realizar toda serie de actividades fuera del horario escolar. Ya D. Amalio comenzó mucho antes con el juego de ajedrez dentro del recinto donde fue maestro de muchos. Impulsor, creador y fundador de este conocido juego de estrategia en Chipiona, luego apoyado por otros hasta conseguir la fundación de la escuela de ajedrez. La celebración de torneos, en la actualidad de gran prestigio dentro y fuera de la provincia también ha sido con su importante labor.

jueves, 4 de diciembre de 2008


JESÚS QUINTERO.-
“Los políticos no utilizan las palabras para comunicarse con los demás, sino para esconderse”.-
“El hombre vuelve a donde le dan afecto y siempre he sentido eso en Cádiz.-


Por Juan Mellado.-
Como si no hubiesen pasado los años. Así ha vuelto el hijo pródigo, nuestro Vagamundo, nuestro Loco, nuestro Jesús Quintero, a Chipiona para recoger su premio POPULAR de la emisora municipal de radio. Jesús Quintero fue a últimos de los años sesenta y primeros de los setenta, presentador y mantenedor del ahora recuperado Festival del Moscatel. Ahora, como el “asesino”, ha querido volver al lugar del crimen.

- ¿Cómo se encuentra en estos momentos?

- Estoy como siempre, a la deriva, unas veces en el dolor y otras en el placer, pero siempre a la deriva. Hago lo que me gusta hacer. En la comunicación, conectando con los demás y no separando mi vida profesional de lo personal porque son la misma cosa. ¿Recuerda su etapa como presentador del Festival del Moscatel?

- Claro, con mucho cariño. Siempre he tratado de hacer cosas por mi tierra. Lo mismo este festival que un programa de radio o tv. Yo pertenezco a los andaluces. Alberti decía que hay un andaluz errante y otro que no camina y yo soy de los primeros y he procurado crear cosas. Además el hombre vuelve a donde le dan afecto y siempre he sentido eso en Cádiz. Por eso fui pregonero o rey mago o por lo mismo voy a empezar ahora programas en los canales hispanos de Nueva York.

- Entre sus entrevistados se encuentran muchos personajes extravagantes.

- Sí. Me fascinan los personajes absolutamente geniales, contracorrientes. Siempre recordaré al Beni de Cádiz, el más lúcido de todos los personajes que he entrevistado en mi vida. Creó una escuela que hoy siguen todos. Siempre he tratado de sacar gente singular, pintoresca o anecdótica pero con profundo respeto. Para compartir sus experiencias y no para burlarse de ellos como hacen ahora en muchos programas de televisión. Yo los he tratado como amigos.

- En el medio radio un segundo de silencio es un siglo, pero un segundo de silencio de Jesús Quintero es una editorial.

- En algunos casos quizás. Un silencio emocionado...En algunos momentos un silencio subraya lo que dice el otro, crea vacío y emoción de no saber por donde va a salir. El silencio bien utilizado, como lo hacen Curro y Paula, es muy eficaz. - También hubo momentos en los que peligró su vida, como cuando le asaltaron en un estudio de tv de Buenos Aires.

- Montábamos un programa en un estudio de postproducción. Éramos unas 40 personas y apareció un tipo con una pistola que me apuntó a la cabeza. Fue un momento terrible. Intenté huir y me dio un golpe en la cabeza con la pistola. Me quitó los seis mil dólares que llevaba encima. Fueron dos horas de una tensión extraordinaria. Argentina es un país fascinante, casi más grande que la vieja Europa. Llena de artistas y creadores pero a mí me tocó un hijo del agobio y del hambre. La verdad es que cuando me roban ni siquiera me molesto, por lago lo harán.

- Llegó usted a meterse de tal forma en el personaje del Loco que tuvo que parar...

- Eso es verdad. El Loco sirvió en un momento para sacarme de una depresión, pero pasado un tiempo me metió aún más. Fueron dos años y medio en Radio Nacional y otros dos años y medio en la Cadena SER y era una terapia personal nocturna. Interiorizaba mucho y fue un programa muy sincero. Hubiera terminado loco, como el personaje, si hubiese seguido.

- En Cuerda de Presos fue a entrevistar a un personaje y al recibir su mirada, lo dejó para otro día...

- Eso fue cuando entrevisté al Mendigo Asesino. Una persona acusada de matar a 13. Estaba todo dispuesto. Se sentó y al empezar a hablar me echó una mirada tipo doctor Hannibal Lecter que me dejó paralizado. Suspendí la grabación para armarme de valor y hacer la entrevista al día siguiente.

- Ha entrevistado recientemente al abogado Rodríguez Menéndez, un personaje cuando menos muy sui generis.

- En algunos momentos de la vida yo he conectado con él. Fue el que me proporcionó muchas entrevistas en las cárceles. Fue el abogado de la Dulce Neus, del Dioni, del Mendigo Asesino, el general Noriega, el mundo de la droga. Últimamente lo veo muy temerario, jugando muy fuerte. Se juega la vida constantemente. Le ha perdido el respeto a la muerte después de estar tan cerca de ella.

- ¿Por qué en Cádiz hay que mamar?

- Porque tiene tres mil años, cincuenta más que Atenas, porque por aquí pasó Lord Byron, Trostky, porque Haydn estrenó Las Siete Palabras en la iglesia de La Milagrosa, porque era la infancia de Manuel de Falla. Una corriente cultural de América, de los últimos románticos y el pueblo más cachondo del mundo.

- Entrevistar a estrellas le parece aburrido...

- Más bien entrevistar a políticos o a estrellas que no lo son o se lo creen. Sí, porque el político controla el lenguaje y no dice lo que no quiere decir. Porque no se atreve a exponer su opinión y piensa mucho en las votaciones. No utilizan las palabras para comunicarse con los demás sino para esconderse. En América es diferente. Fidel lo dice todo, o el propio Chavez o el expresidente Menen, pero el político europeo no. Tampoco son gente cultivada. Yo no los veo escuchando música, en los cines o teatros. No tienen nada que contar.

Nota final: Esta entrevista fue realizada para Radio Chipiona Emisora Municipal con motivo del nombramiento de Jesús Quintero como Premio Popular en el año 2.000

sábado, 15 de noviembre de 2008

HISTORIAS DE EL TIEMPO VUELA.-



Un verano de cunitas y cine.-

Juan Mellado.-
Habíamos estado por la mañana en la caseta de la playa de Regla. Tras un baño escuchábamos a Pepe Soyo o a Marisa Carrillo en uno de esos programas playeros de Radio Sevilla, comíamos en el Sardinero o en Los Manolos de toda la vida y luego mamá nos obligaba a dormir siesta rigurosa.
La siesta sólo era interrumpida por la terca voz de “sultanas de coco y huevo” y “qué buenos bollos de leche llevo”. Después de un flete en la bañera de cinc, al paseo de Regla cogiditos de la mano. Íbamos al husmo del algodón, del polo helado o de aquellas pelotitas tan puñeteras con elástico que nos servían para el noble deporte de enviarlas hacia el culo rotundo de una niña.
Pasábamos por la cartelera del cine. Allí estaban bien anunciadas todas las películas. Las de Tarzán, las de Manolo Escobar, Sandokan o las de dibujitos de Walt Disney. ¡Omá hoy quiero ir al cine” ¡.- No, hijo no, que está la cosa muy mala- La verdad es que eso de la cosa muy mala lo he escuchado siempre. Esa noche ponían una de Joselito, aquello del Ruiseñor de las Cumbres. Menúo gachó, quien se iba a imaginar que un niño con una cabeza tan gorda y tan bien cantado nos iba a salir mercenario pasados los años.
Llegábamos a Villacañas. Ya habían regado. ¿Se acuerdan cómo se hacía? Pues era con un cubo verde y a mano. Teníamos que comprar unas chucherías en el carrillo de Manolito Piculi. Ay ¡qué tertulias se hacían en el banco de piedra alrededor de dicho carrillo. ¡Ah ¡y que no nos faltara el higo chumbo fresquito, ese que luego tenían que utilizar una horquilla de moño para desatascarnos.
Y allí se alzaban las majestuosas cunitas en lo que hoy es el charco de los pulpos. Las cunitas y el tren de los escobazos. Qué plan aquel del tren de los escobazos con su vieja máquina y la bruja que era más feo sin careta que con ella. Curiosidad, miedo, las ganas de coger una escoba. ¡Qué difícil era coger una escoba. Muchas de ellas se las llevaban las criadas o marmotas que traían a sus niños bien arregladitos y a las que se les acercaban los ligones. Sí, algunos terminaban ligando y las criadas dándoles la merienda por la cocina sin que se enterase la señora. Mientras, uno no deseaba que acabase el viaje en tren. Pasodobles, canciones de verano. Qué desilusión cuando acabábamos el viaje y no cogías la escoba. Qué alegría cuando la conseguías y empezabas a dar escobazos a diestro y siniestro.
Bueno, habíamos convencido a mamá y ya estábamos viendo a Joselito en el Ruiseñor de las Cumbres o Marisol rumbo a Río, o al Zorro. Era en el Gran Cinema, qué curiosidad me causaba aquello de Adán y Eva pintado en la puerta de los servicios. Empezaba el cine casi de día y también me resultaba curioso que vivía gente detrás de la pantalla. Esa pantalla en la que noche a noche se podía ver una gran salamanquesa del tamaño de una acedía posada en los pechos de Liz Taylor o en los mismos cojoncitos de Tarzán. ¿Qué habrá sido de aquella salamanquesa, vivirá aún?
Vuelta a casa. Las vecinas hablando tranquilamente en la calle del Santo en sus sillas. Niños, a dormir que mañana será otro día.

martes, 17 de junio de 2008

PUPILOS EN CHIPIONA


Por Juan Mellado.


En el universo particular de mi infancia guardo el grato recuerdo del anuncio de la llegada de los pupilos. A mediados de junio y tras el ansiado y esperado fin de curso, venía ya la primera avanzadilla de los pupilos para pasar la temporada. ¡Ay¡ esas vacaciones tan largas que a los alumnos no nos daba ninguna vergüenza tener e intuyo que a nuestros maestros tampoco.
Los pupilos, como cariñosamente los llamábamos, eran al igual que hoy en su mayoría procedentes de Sevilla. Pues eso, los sevillanos. Este que escribe esperaba la llegada de los pupilos sevillanos para cortar radicalmente las relaciones con mis amigos de Chipiona y darme un baño de capital de Andalucía. Vestía mucho mandar a tomar viento la Cruz del Mar y bañarse en la sevillana playa de Regla en Doña Amparo con esos amigos nacidos todos en Los Remedios como era preceptivo.
Ironías a parte, nuestro grado de relación con los pupilos de Sevilla ha sido siempre de hermandad aunque haya gente que se empeñe en demostrar lo contrario. Además de su incondicional amistad los sevillanos nos ofrecían la oportunidad de ganar un buen dinerito con el alquiler, lo que a muchos ayudaba a pasar el crudo invierno chipionero. Ellos necesitaban el fresco de nuestras playas y nosotros su dinerito fresco. Al hilo de esto se urdían amistades que en muchas ocasiones desembocaban en amoríos y en algún que otro casorio.
Algunos se han empeñado en mostrarnos a los sevillanos bajo una relación amor-odio. Así hemos visto a gente que nos lo presentan como dioses salvadores de la patria, junto a otra que lo muestran como unos demonios que dejan el pueblo lleno de cáscaras de pipas, llaman Sierpes a nuestra Isaac Peral y además se traen de Sevilla el papel higiénico para limpiarse esa parte tan noble donde la espalda irremediablemente pierde su nombre. Ni una cosa ni la otra. En todas partes se cuecen habas. Aunque ya los pupilos no son tan pupilos. La mayoría de ellos se compraron su segunda vivienda en Chipiona y cada vez son menos los que están en nuestras casas bajo nuestra tutela. En lo bueno y en lo malo los sevillanos son responsables junto con los chipioneros de la imagen que presenta Chipiona y hoy más porque son muchos los que ya están empadronados en este remedo de Vetusta y ayudan con sus votos a que algunos salgan de alcalde.

miércoles, 14 de mayo de 2008

LAS PEREGRINACIONES DE "SAN FELIPE NERI" AL SANTUARIO DE REGLA.





Profesores, alumnos y familiares disfrutaban de excursiones en vapor y tren de la Costa.-


Por Juan Mellado.


Ahora, entrado ya el Siglo XXI, han quedado en el olvido pero las peregrinaciones de profesores, alumnos y familiares del histórico colegio gaditano marianista San Felipe Neri al Santuario de Regla en Chipiona eran todo un acontecimiento social, educativo y religioso. Así se recoge en un libro escrito por el sacerdote marista José González Rojas, editado en 1983 por el servicio de publicaciones de la desaparecida Caja de Ahorros de Cádiz y que recoge la historia de este insigne colegio desde su fundación en 1838 hasta 1980.
Al parecer estas peregrinaciones comenzaron en torno a los primeros años del pasado Siglo XX- aparece una referencia en Diario de Cádiz el 3 de mayo de 1908- y se repitieron hasta mediados de los años cincuenta.
En el libro se recoge el testimonio de Manuel de la Puente Arana, Contralmirante de la Armada y de la promoción del colegio de 1911 y que reproducimos por su interés.
" Muchos son los recuerdos que conservo, todos agradables, de mi estancia en el colegio entre los años 1903 y 1912, en que salí de él para ingresar en la Escuela Naval.
Entre los que nunca olvido, está aquella peregrinación marítimo naval que hacíamos todos los años al Santuario de Regla en Chipiona, organizada hasta en sus menores detalles por aquel formidable director que se llamó D. Juan J. Bacquier, de inolvidable memoria.
Contando con la colaboración de D. Antonio Millán, dueño del vapor en el que hacíamos la travesía Cádiz- Puerto de Santa María, y del ingeniero jefe del ferrocarril de la Costa Monsieur Blinky, nos hacía pasar un día en que todos, grandes y chicos éramos felices.
Durante el viaje que se pasaba entre cantos, rezos y bromas, cuando algunas veces el levante alborotaba la mar el vaporcito daba sus buenos tumbos, el don de mando del P. Bacquier conseguía que todos aguantaran el mareo y se portasen como verdaderos lobos de mar".

Dada la importancia que tomaron estas peregrinaciones, el libro recoge una de las varía crónicas periodísticas, que se supone del Diario de Cádiz u otro local y que también reproducimos.

"Mal día amaneció para excursiones. Reinaba fuerte levante y el puerto estaba cerrado para embarcaciones pequeñas. Pero desde bien temprano atracó el vapor Mercedes de 35 m de eslora y cabida para 500 pasajeros.
A las seis y media ya esperaban en el muelle, varios congregantes con sus familias. Llegó el P. Bacquier con el ánimo de suspender la excursión por el fuerte viento. Conferenció con el Sr. Millán, quien le manifestó que el levante no causaba molestias en los viajes marítimos, antes al contrario, tan pronto como salieran de la boca del puerto, el vapor continuaría viaje sin el menor balance. Ante estas explicaciones y por complacer a las señoras y señoritas que esperaban en el muelle... fueron avisados los profesores y alumnos que esperaban en el colegio. Y a las siete menos cuarto embarcaron(y sigue una larga lista)... En la proa del barco se izó la bandera de la congregación y a popa la bandera nacional. En el puente se colocaron los cantores y profesores, entonando al partir, una plegaria a la Virgen... Durante la travesía, algo molesta para las señoras a causa de los salpicones, no hubo ningún accidente.

A las ocho atracó en Puerto de Santa María. Del muelle se dirigió la comitiva a la estación para tomar el tren especial que habría de trasladarles a Chipiona, formado por dos jardineras y cuatro vagones para las familias e invitados... A las 8,45 anunció la campana su salida, no parando más que en Rota para proveerse de agua, llegando a Chipiona a las nueve y media. Aquí esperaban ya dos religiosos franciscanos del Convento de Regla.
Las señoras se dirigieron en carruaje a la Iglesia y los congregantes con sus profesores organizaron la peregrinación al Santuario, seguidos de gran número de invitados, recorriendo cerca de dos kilómetros. Poco antes de llegar, desplegóse una bandera de terciopelo celeste y blanco ostentando el escudo de la congregación en su centro, bordado en seda y oro, trabajo verdaderamente notable, que fue realizado por las R.R.M.M. Reparadoras.
A las puertas del templo, fueron recibidos por los religiosos del convento y los oficiantes ya revestidos de ornamentos sagrados. La iglesia que es preciosa, restaurada recientemente, estaba lujosamente exornada... El coro de San Felipe, interpretó a canto llano y a dos voces, la solemne Misa, pulsando el órgano D. Camilo Gálvez... El acto terminó a las 10,45.
A dicha hora pasaron los congregantes al suntuoso palacio del convento, donde se habían instalado cuatro meses para servir la comida a alumnos e invitados. Dos de estas mesas, tenían 15 m de largo. En la comida se sirvieron los siguientes platos: paella de arroz, tortillas de huevos, pescado frito, filetes con patatas, entremeses de salchichón y aceitunas, vinos del país, café y coñac. Todos fueron condimentados en las cocinas del convento por el cocinero del mismo.
Después del café, el Sr. Bacquier, se levantó para agradecer el acto. Elogió la conducta de los congregantes... ensalzó las dotes de modestia y caridad del Prior de la Comunidad, dando vivas a la Virgen de Regla y a la Comunidad.
Luego habló el Sr. Millán. El Prior de los Franciscanos dio las gracias a todos...
Terminada la comida a las dos de la tarde, fueron a dar un paseo por la playa, no pudiendo visitar el sanatorio, ni el faro por causa del calor. Y a las dos y media comenzó la función religiosa, tras una predicación de veinte minutos del Sr. Elejalde. Dióse la bendición con el Santísimo Sacramento.
Púsose la comitiva en marcha hacia la estación y al pasar por el pinar de las monjas paró el tren, sirviéndose en el pinar una merienda compuesta de pastelillos de sidra y alpisteras de huevo y naranja. En el muelle se embarcó para llegar a Cádiz a las siete y media donde esperaban muchas familias".

Entre la documentación que aparece en el libro que nos ocupa está el anuncio que se realizó para la referida excursión unos días antes:

"Los gastos originados por la expedición ascenderán a 6,50 pesetas por persona. Siendo este Santuario uno de los más celebres de España y habiendo manifestado no pocas familias su deseo de acompañar a sus hijos, serán admitidas en el vapor y tren especial cuantas personas lo soliciten al precio de 3,50 pts, ida y vuelta por persona. En la estación de Chipiona habrá coches para el traslado al Santuario al precio de 0,75 ptas. Los que deseen comer, pondrán hacerlo en la Fonda El Castillo, pero en este caso deben avisar antes del próximo martes, su precio será de 3 pts por persona".


No aparece otra reseña de peregrinaciones hasta la fechada el 18 de mayo de 1952. En esta ocasión hasta 600 peregrinos fueron en tren especial desde Cádiz(ya no se empleó el barco), y en la estación de Chipiona esperaban 6 autobuses con los procedentes del colegio de Jerez. Los Padres Franciscanos les recibieron muy calurosamente y después de la función religiosa en el Santuario, celebrada con toda solemnidad, tuvieron la comida y esparcimientos hasta las seis y cuarto de la tarde en que comenzaron el regreso, para llegar los de Cádiz a las 9 de la noche.
El 31 de mayo de 1953, se repitió con 500 de Cádiz y 300 de Jerez, teniendo de especial que esta vez el tren se paró en el Pinar durante una hora para la merienda. Al año, siguiente, 2 de mayo de 1954, con motivo del Año Mariano, el número de peregrinos fue de 800, pero los de Jerez no acudieron ese día.
Las reseñas de las peregrinaciones a Chipiona acaban en este año en el libro. Desconozco si en años posteriores se volvieron a realizarse o no. En cualquier caso, cabe recordar que este año, 1954, en el mes de septiembre de coronó la Patrona de Chipiona Nuestra Señora de Regla.

jueves, 1 de mayo de 2008

BORJA CARDELÚS.-






“EL ORIGEN DEL OESTE AMERICANO ESTÁ EN EL BAJO GUADALQUIVIR”. -
“El alma de América es absolutamente andaluza”. -




JUAN MELLADO
Titular esta noticia con un “El origen del Oeste americano es lepero”, podría parecer algo poco serio y sonaría a cachondeo pero no es nada descabellado. Por otro lado, qué pensarían los grandes clásicos del cine del Oeste norteamericano como John Ford, Howard Hawks o Walsh, si les hubiesen dicho que toda su parafernalia tenía como denominación de origen Lepe, entre otros sitios de Andalucía.
Borja Cardelús es un investigador y realizador que trabaja actualmente en la Sociedad Estatal de Exposicones Internacionales, dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores y encargado de mejorar la imagen de España en el mundo. Realizador experimentado de numerosos y afamados documentales televisivos, el último titulado “Memoria de España”, afirma sin recato y con seguridad que el origen del Oeste americano, el de las caravanas, los vaqueros, sheriffs y embarques de ganados tan conocido por el cine, tiene su origen en el Bajo Guadalquivir.

Estas afirmaciones las ha hecho recientemente en los cursos de verano de El Escorial que cada año organiza la Universidad Complutense de Madrid y dentro del titulado El documental histórico en televisión auspiciado por el Canal Historia. Según Cardelús, que ha presidido el Patronato del Parque Nacional de Doñana, el triángulo mágico entre las ciudades de Sevilla, Cádiz y Huelva, con el corazón de las marismas del Guadalquivir como centro de ese triángulo ha dado la personalidad no solamente a un país como es España sino la personalidad española en el exterior. “Da la personalidad a un país, a un subcontinente como es América del Sur y a medio continente de América del Norte”.
Cardelús expone que los grandes conquistadores fueron extremeños. “Cuando se produce el descubrimiento de América tiene lugar a continuación, y una vez que Colón y sus hermanos se instalan en la República Dominicana y en el Caribe, lo que se ha dado en llamar viajes andaluces”. Son unos cuantos viajes de Diego de Lepe, de Solís, los Pinzones que intentan ver qué haya más allá del Caribe. Durante los siguientes 60 años oleadas de gentes de Almonte, Hinojos, Lepe, del entorno de las marismas del Guadalquivir y Sevilla son los que colonizan América y al hacerlo, la marcan definitivamente y hasta el día de hoy con su personalidad. “El alma de América es absolutamente andaluza del Bajo Guadalquivir”, asegura tajantemente Borja Cardelús.

Preguntado por las reticencias que puedan tener los norteamericanos ante estas afirmaciones, Cardelús reconoce que las hay, “especialmente de los anglosajones de los Estados Unidos en aceptar esa herencia que pervive en el Oeste y es perfectamente andaluza. Sin embargo la fuerza de los hechos se impone y cada vez es mayor el núcleo de hispano que llegan a los Estados Unidos y todos llevan su carga cultural hispano andaluza”. Un documental realizado por Cardelús y que refleja esta teoría denominado” El camino real”, fue presentado en Albuquerque(Nuevo México), lo que es síntoma ya de una aceptación por la comunidad. “Es un hito muy importante y se va a emitir posteriormente en las cadenas de televisión norteamericanas”.

Cardelús defiende la cultura hispana, diferente a la anglosajona que es prácticamente inexistente. “Por ejemplo, la única fiesta conocida de los EEUU, a parte del Día de la Independencia, es la llegada de los pioneros, el Día de Acción de Gracias. Esa fiesta no es nada comparable a la multitud de fiestas que jalonan el mundo hispano de los Estados Unidos e Iberoamérica. Ninguna fiesta, ni la más modesta de Iberoamérica o de la comunidad hispana de los Estados Unidos se solventaría con un pavo como el Día de Acción de Gracias”.
Los argumentos de Cardelús no son nada descabellados y demostrables. Así ciudades como San Agustín de la Florida, la más antigua de los Estados Unidos, tiene una iglesia muy parecida a la de Santo Domingo en Sanlúcar de Barrameda. Curiosamente en el Golfo de México existe hacienda con el nombre de San Antonio de Regla, San Miguel de Regla y Santa María de Regla y además existe un escollo que se llama Salmedina, al igual que en Chipiona. Además a los habitantes de Veracruz se les llama jarochas, expresión que proviene de La Jara, un pago rural entre Chipiona y Sanlúcar. En el diario de a bordo de Colón figura un pasaje en el que afirma que “para marineros intrépidos los de Chipiona, Rota, Sanlúcar y Punta Umbría”.

EL CAMINO REAL
El largometraje El Camino Real, fundamenta esta teoría de Borja Cardelús que lo ha escrito y dirigido. Producida por Sergio Granero y Simón Stern quiere fomentar la cultura hispana y ahondar en los valores que ésta representa. Se muestra el asentamiento importante que desde los tiempos de la conquista tiene esta cultura en el suroeste de Estados Unidos y México, desde donde penetró a través del Camino Real, que unía la capital mexicana con la ciudad de Santa Fe en Nuevo México (EEUU). La película ha sido rodada en España y Estados Unidos. En nuestro país el rodaje se centró en Andalucía, zona de la cual salieron ganaderos y campesinos hacia América en el Siglo XVI. Las Marismas de Doñana y todo su entorno, pasando por El Rocío, La Palma del Condado y Sevilla fueron algunos lugares de rodaje.
Borja Cardelús ha sudo responsable de series de éxito entre las que destaca La España salvaje, presentada por el príncipe Felipe de Borbón, y fue creador del área de naturaleza de Televisión Española. Su última serie de importancia, es “Memoria de España”. También ha finalizado el rodaje y montado un documental sobre el conquistador Legazpi.
.

jueves, 24 de abril de 2008

¿ POR QUÉ APARECE “CHIPIONA” EN LA PELÍCULA 800 BALAS DE ALEX DE LA IGLESIA?.


La localidad es muy conocida en los ambientes cinematográficos.-

Texto y foto: Juan Mellado
.
¿Por qué aparece un personaje que dice ser de Chipiona en la película 800 Balas de Alex de la Iglesia?. ¿Por qué Chipiona y no otro pueblo?. ¿Tiene el director o el guionista de esta película algún amigo o primo en Chipiona para haber elegido ese nombre y personaje? Este medio se lo ha preguntado directamente al director de 800 Balas, Alex de la Iglesia, aprovechando su presencia en los cursos desarrollados hace unos días en El Escorial sobre el Nuevo Cine Español.
Pregunta: Investigo las veces que aparece el nombre de mi pueblo en el
cine...
Respuesta: ¿Tan aburrido estás que tienes que dedicarte a eso?(risas)
P: Un poco, pero de otras cosas que no viene al caso. Tengo curiosidad por saber a la hora de escribir el guión con qué criterios se elige Chipiona y no otro pueblo entretantos que hay en España. Acaso el guionista o director tiene un primo o conocido en Chipiona...
R: Es una buena pregunta. Podríamos haber puesto justamente Barbate u otro pero cuando haces el guión intentas que sea comprensible, es de las cosas más importante de una película. Si pongo un pueblo que no conoce ni Dios habrá un momento en que la gente diga ¿qué ha dicho, qué ha pasado, de dónde es? Este que ha entrado¿quién es?. Este tipo de interrogantes del publico me resultan terribles porque se deduce que está contando mal la historia.
P: ¿Y?
R: Date cuenta de la importancia que tiene Chipiona como localidad. Una de las razones de poner Chipiona es que es imposible entender mal Chipiona. No se puede decir Chipiona sin que te entiendan. Todo el mundo sabe que es un pueblo del sur y tal. En este caso exactamente era una broma de un tío que es de Cádiz que se cree ser de Euskadi y de entre los pueblos de Cádiz Chipiona es de los más representativos, aunque también podríamos haber puesto Barbate(risas)
En el guión todo está muy pensado. Por eso los directores no podemos consentir las morcillas que muchas veces nos quieren meter los actores. ¿Puedo decir esto y no lo otro?, pues no cabrón, llevo dos años haciendo este guión para que ahora tú lo destroces. En eso hay actores que tienen una gran falta de respeto porque creen que todo está hecho. Lo mismo que hay actores de mucho prestigio que no se saben el guión después de haberlo tenido seis meses en su casa y no se lo han leído. Entonces tienes dos opciones, matarlo, con lo cual tienes que buscar otro y no hay tiempo o aguantar y seguirle el rollito. Hay que tener una paciencia y calma atroz. Todo en el guión está muy medido aunque intento ayudar al actor lo más posible.

800 Balas Sinopsis.
Almería, desierto de Tabernas, año 2002. Texas Hollywood es un polvoriento poblado del oeste donde hace ya décadas que no se ruedan películas. Allí malvive Julián(Sancho Gracia), un veterano especialista de cine que está de vuelta de todo. A su lado trabajan otros marginados y nostálgicos sin remedio: Cheyenne(Angel de Andrés), el pistolero cobarde; Manuel(Manuel Tallafé), el doble temerario; Arrastrao(Enrique Martínez), el jinete sin suerte; Ahorcado(Eduardo Gómez), el colgado triste; Enterrador(Luciano Federico) el italiano gafado; Don Mariano(Ramón Barea), el dueño del poblado... y media docena de gitanos disfrazados de indios. Todos ellos se ganan el sustento con patéticas escenas de acción para los escasos turistas guiris que visitan la zona. De pronto aparecen personajes que interpretan Carlos Castro, Carmen Maura y Eusebio Poncela que cambian la existencia de Texas Hollywood pero para saber más hay que ver la película. Ve al cine.

lunes, 18 de febrero de 2008

UNA CARTA INÉDITA DE ROCÍO JURADO A SU AMIGO RICARDO NAVAL DESVELA SUS INQUIETUDES Y ASPIRACIONES.-




Por Juan Mellado.-
Un cuatro de diciembre de 1962 una joven Rocío Jurado enviaba una carta a su amigo íntimo Ricardo Naval. Rocío estaba alojada en un segundo piso del número 65 de la madrileña calle de José Antonio, hoy Gran Vía, y cercana la navidad desvelaba a Naval sus éxitos, inquietudes, miedos y aspiraciones. En esa carta, facilitada a este medio por el amigo común Victoriano Pizarro, aparece una Jurado humana, sincera y desnuda en sus sentimientos. La Rocío Jurado artista pero a la vez la sencilla chipionera.
La carta comienza con el tradicional y formal saludo del cómo estás y “nosotras bien gracias a Dios”. Como es lógico ese “nosotras” incluye a ella y a su inseparable madre, Rosario Jurado, sin la que Las más grande nunca hubiera llegado a serlo. Jurado muestra su alegría por recibir la carta y hace partícipe a su madre. La artista contesta a Naval con “dices bien al decir que tengo ya lo que quiero, pero todavía me falta mucho, pues aunque tengo mucho éxito donde quiera que voy, no lo tengo todo hecho, tú sabes que es así”.
Anuncia que en una semana saldrá un disco suyo en la que ha grabado una canción dedicada a la Virgen de Regla. Con ello se demuestra que su amor por la Virgen de Regla nunca fue algo ficticio de artista de salid en procesión cada 8 de septiembre sino una gran historia de amor por la imagen desde su niñez. No obstante este disco anunciado sobre la Virgen de Regla se grabó bastantes años después. En la carta anuncia además el próximo estreno de su película en Madrid. De ella dice “tengo muchas ganas, pero también tengo un poco de miedo pues Madrid es muy exigente con los artistas, pero en fin Dios querrá que todo salga bien”. Aunque sin nombrarla, Rocío Jurado se refiere al estreno de su primera película “Los Guerrilleros” (1963) bajo las órdenes de Pedro Luis Ramírez y que protagonizara junto a un también joven Manolo Escobar. Esta película se estrenó el 5 de febrero de 1963 en el Cine Paz de la madrileña calle de Fuencarral.
Con tono entrañable Rocío le dice a su amigo Ricardo que le mandará la foto que éste le pide y aprovecha para desearle una feliz Nochebuena y año nuevo. Cuenta la visita de una chipionera al tablao en el que trabajaba y en el que muestra su amor por Chipiona y sus paisanos. “Estuvo en El Duende Liana, la hija de La Rusa, me dio mucha alegría porque me habló de ti y de la gente de mi Chipiona”. Finalmente en un lenguaje sencillo y coloquial Rocío Jurado se despide de su amigo Ricardo con un “bueno Richar ya no te digo más nada, hasta pronto, recuerdos de mi madre, recibes un saludo cariñoso de tu amiga Rocío”. Curiosamente la carta está dirigida a nombre de Ricardo Naval pero no indica la calle ni número. Sólo pone Bar Tani, dato suficiente para que llegara la carta a una de las personas que más querían a Rocío, hizo por ella, y le rindió un repetido homenaje en vida en este local que rebosaba de fotografías y reportajes de Rocío Jurado. Cabe recordar que Ricardo Naval murió en diciembre de 2006 tras una larga enfermedad. Actualmente sus herederos han reabierto el Tani, santuario de los artistas.