lunes, 22 de marzo de 2010

José Miranda de Sardi fue ejecutado tras la acusación de pertenecer a la masonería.-



Sobre la muerte del poeta, periodista y político chipionero José Miranda de Sardi (1899/1936) aún pesa un halo de misterio por desgracia no desvelado. Está claro que su trayectoria literaria y periodística, junto a la política le daba pasaporte directo al paredón según la escala de valores PARA MATAR del bando fascista.
Una decidida apuesta por la libertad de expresión, justicia social y los derechos de los trabajadores hicieron de él un paladín digno de admiración para la clase obrera y un objetivo odioso a liquidar cuanto antes por los caciques.
Tarifa, Barbate, Cádiz y Chipiona no fueron ajenas a su gran labor desde sus posiciones anarcosindicalista, no exentas de simpatías con los socialistas.

Un dato poco conocido hasta ahora, y en proceso de investigación, es su posible pertenencia a la masonería, la bestia negra para el franquismo junto con el comunismo, lo que sirvió como pretexto para su detención y posterior ejecución en manera y lugar no determinado aún con exactitud. Cuando estalla el golpe de estado, Miranda está en Madrid, con gestiones derivadas de su cargo de Primer Teniente Alcalde. Tras su rápida vuelta a Cádiz, Miranda fue una de las muchas víctimas de la represión fascista y como en otros tantos casos, su muerte no ha podido ser esclarecida.
Algunas fuentes manifiestan que Miranda murió con los defensores del Gobierno Civil. Otros dicen que fue detenido en su casa, llevado a Chipiona, y fusilado en una de las carreteras adyacentes. En el caso de Miranda de Sardi se le inició el juicio cuando desgraciadamente ya había sido ejecutado sin que mediara sentencia.

En cualquier caso, ese procedimiento judicial asegura la pertenencia de Miranda de Sardi a la masonería (Masonería B, 205/24) expediente en Archivo de la Guerra Civil, Salamanca, fusilado en los primeros días. TRMC (Tribunal de Represión para la Masonería y el Comunismo).22306. Así figura en un trabajo de investigación de Concha Langa editado por la Universidad de Almería (2007) y titulado “La represión de periodistas en la guerra y la inmediata posguerra. El caso de Cádiz”. En este mismo trabajo se sitúa a Miranda de Sardi como concejal de Cádiz por el Partido Sindicalista colaborador habitual en prensa, director de varias publicaciones y constata que al ingresar en la Masonería se calificó como “periodista obrero”. Se abre así una nueva veta de investigación en torno a Miranda de Sardi y su pertenencia a la Masonería de la que desconocemos su grado de implicación en esta organización.

Muchos años antes, en 1921, Miranda de Sardi había sido detenido en Granada y trasladado a Cádiz en el marco de una redada dentro de la campaña anti sindicalista. Así lo reflejaba ABC de Madrid el 5 de febrero de ese año en una nota en la que se aludía a su presidencia del Sindicato de Construcciones Urbanas de Chipiona. La presidencia de este sindicato es un indicador más de su pertenencia a la masonería, cuyos emblemas son alusivos al oficio de la albañilería o construcción. En aquella ocasión fueron 47 las detenciones efectuadas en la provincia de Cádiz. En este mismo sentido, el autor Luis Miranda Gámez, en su “Esbozo de una enciclopedia histórica del anarquismo español”, recoge que a Miranda de Sardi se le detuvo “acusado de formar en un grupo terrorista”.

La pertenencia de Miranda de Sardi a la masonería es un acicate más para certificar su muerte por los fascistas. Cabe recordar la especial repugnancia que el general golpista Francisco Franco profesaba hacia la masonería. Los archivos incautados a la Masonería sirvieron para abrir expedientes, pero no tan sólo de masones, sino también de sospechosos de pertenecer a la sociedad secreta. Ser presunto masón era motivo suficiente para ser juzgado y condenado, de modo que la acusación de serlo fue un sistema fácil para venganzas personales. Así se explica que en el Archivo de Salamanca se custodien más de 80.000 expedientes personales cuando se calcula que en esos momentos no había más de diez mil masones en España. Durante la guerra ser masón era motivo suficiente para ser fusilado sin juicio previo, como le ocurrió a nuestro personaje Miranda de Sardi. (Franco contra los masones) Xavi Casinos y Josep Brunet Ediciones Martínez Roca 2007.


El historiador Sebastián Guzmán Martín, en su libro “Luces y sombras de la historia de Chipiona”, Ayuntamiento de Chipiona 2008, recuerda que un ejemplo de situación contradictoria es el juicio sumarísimo emprendido contra José María Miranda de Sardi, chipionero y teniente de alcalde del Ayuntamiento de Cádiz por el Partido Sindicalista, en la causa 47/1936 junto con otros treinta detenidos más. Al ser llamado para declarar ante el Juez Instructor Cipriano Briz González, el 16 de agosto de 1936, se notificó su incomparecencia al haber sido sancionado por aplicación del Bando de Guerra. Un resumen de las actuaciones del enjuiciamiento, de 2 de agosto de 1937, indica que había sido fusilado junto con dieciséis compañeros.

La Justicia Militar no se ejerció únicamente contra personas que tuvieron alguna implicación en hechos violentos o significativos contra la sublevación, sino que se contemplaban algunas variantes sancionables como era la de adhesión o el auxilio a la rebelión. Entre las causas “juzgables”, la rebelión y la adhesión a la rebelión eran los delitos considerados como más graves por el Código de Justicia Militar (Tano Guzmán Martín)

Sobre la militancia política de Miranda de Sardi y sus simpatías por el PSOE
Aunque está más que demostrada su militancia anarcosindicalista en el Partido Sindicalista de Ángel Pestaña, las simpatías de Miranda de Sardi por el PSOE aún no han sido valoradas en su justo término. En torno al mes de abril de 1930 es cuando llega a Tarifa José Miranda de Sardi, de la aldea de Barbate, que ha conseguido la independencia recientemente gracias entre otras cosas a su labor. Llega a Tarifa para hacerse cargo del semanario EL PROGRESO .Miranda se integra pronto en la vida tarifeña y empieza a criticar a los caciques a través del referido semanario.
Miranda, se pone de parte del progreso y se alía con los indefensos obreros del campo y de la mar de Tarifa. Es por ello que en la noche del 2 de julio de 1931, Miranda fue atacado por unos individuos resultando con diversas lesiones.

El día 23 de septiembre de 1931, Miranda de Sardi junto a Juan Atalaya, presentan la petición de inscripción de la AGRUPACION SOCIALISTA TARIFEÑA. Miranda se vuelca en la consecución de la Agrupación socialista tarifeña, germen del partido. Es el propio Miranda de Sardi quien firma y envía el escrito al Gobernador Civil de la Provincia lo que demuestra la relevancia de Miranda de Sardi en su relación con los socialistas.
El 5 de noviembre de 1931, sale a la calle en Tarifa el semanario Vox Populi que se auto titula, “Órgano de la Conjunción Republicano Socialista”, cuyo alma mater es Miranda de Sardi. Otro indicador de sus primeras simpatías socialistas.
Meses antes, el 9 de julio de 1931, Miranda de Sardi publicaba en El Progreso un artículo titulado “No ha pasado nada”, en el que narra sus peripecias de un viaje a su Chipiona natal en campaña electoral y del que entresacamos el siguiente párrafo: “…de no haber intervenido yo en la pasada contienda electoral, los socialistas se quedan en Chipiona sin un voto, ya que los que tenían el deber de apoyar la candidatura oficial, habían eliminado de ella, sistemáticamente, a los émulos del gran Pablo Iglesias”. Así se referencia en el libro “Recopilación de la obra literaria de José Miranda de Sardi”, de Juan Luis Naval Molero y Manolo Jurado, Chipiona 2000.

No cabe duda así sobre las primeras simpatías socialistas de Miranda de Sardi hacia el PSOE aunque deberíamos preguntarnos qué circunstancia le hace ingresar finalmente en el partido de Ángel Pestaña y no en el de Pablo Iglesias.
Hacia 1933, a finales, Miranda marcha a Cádiz y su llegada coincide prácticamente con la creación del Partido sindicalista de Ángel Pestaña, en el que más tarde militara, llegando a ser uno de sus más activos dirigentes provinciales. Con esta agrupación, Miranda llego a ser primer teniente de alcalde del ayuntamiento de Cádiz y secretario particular del Gobernador Civil Mariano Zapico.

Miranda de Sardi nunca perteneció a la Generación del 27
En cuanto a su pertenencia a la Generación del 27, señalada por algunos autores, ello no es posible ya que Miranda no reúne los requisitos para formar parte de este grupo de escritores. En primer lugar no se le reconoce, hasta ahora, ninguna relación con los integrantes. Su formación intelectual no tiene nada que ver con ellos porque la mayoría fueron universitarios, algunos llegaron a ser profesores y casi todos pasaron por la Residencia de Estudiantes.

No se le conoce admiración por Góngora, cuyo tricentenario de su muerte fue el acontecimiento generacional que les une. Como tampoco participa en el acto de homenaje a Góngora celebrado en el Ateneo de Sevilla organizado por Ignacio Sánchez Mejías ni se le conoce colaboración en las mismas revistas (Revista de Occidente y Litoral). Desgraciadamente lo que sí les une es el hecho de ser víctimas de la represión franquista y, por otra parte, el haber nacido entre 1891(Salinas) y 1905(Altolaguirre), ya que Miranda lo hace en 1899. En cualquier caso, salvando las distancias, Miranda de Sardi estaría más próximo por su formación autodidacta y parte de su poesía con el alicantino Miguel Hernández, quien tampoco forma parte del 27.

Cabría reseñar en su obra poética dos poemas dedicados a personajes tan curiosos como el General Queipo de Llano y al fraile Francisco Lara y Araujo. El primero de ellos se destacó por su represión en Andalucía y Miranda sería una de las víctimas de esta política de terror y represión. En el poema, publicado el 30 de noviembre de 1931 en el periódico Voz Populi, Miranda se refiere a Queipo como “glorioso soldado de la República” y adjetivos como “benemérito” “ejemplar” “gran caballero”, además de dedicarle “el afecto de un obrero rendido y reverencial”.
En cuanto a Francisco Lara, Miranda le atribuye inocentemente los calificativos de “cura noble y sensible, sacerdote verdadero, al contemplar el hambre horrible, pidió para los obreros”. Cabe precisar que hasta ahora no ha aparecido ninguna biografía que ponga en su sitio la verdadera personalidad de este cura.

Agradecimientos: Juan Luis Naval, Manuel Jurado, Sebastián Martín, Manuel Liaño, Concha Langa, Luis Miranda ,Josep Brunet y Xavi Casinos.

6 comentarios:

__MARÍA__ dijo...

Como siempre es un placer ser instruida de esta manera por ti.
Estas son las historias que habría que pasar a los niños en pasquines por las escuelas.

Besos

MAMÉ VALDÉS dijo...

Que gran paisano tuvimos en la persona de Don José Miranda de Sardi, un saludo.

caritabaston dijo...

Acusarlo de pertenecer a la Masoneria, seria otro de los muchos pretexto para quitar de en medio a los que les estorbaban..UN Saludo TONY

MOSAICOS MULTIPLES dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
MOSAICOS MULTIPLES dijo...

Magnifico trabajo. Interesantísimo desde el punto de vista cultural y de recuperación de la memoria histórica de un gran personaje de Chipiona casi olvidado por los poderes públicos.
Me ha encantado y tengo curiosidad por saber más de este importante y desconocido poeta y politico local para gran parte de jovenes de Chipiona.

Un abrazo.
PACO

Pasto dijo...

Magnífico trabajo, Juan.
Al hilo de tu brillante exposición me planteo algunos interrogantes:
¿Por qué "se escuenden" los masones?¿existe realmente la masonería?¿por qué no se publicitan sus postulados e intenciones?¿son realmente un estado dentro del estado?y la refinitiva...¿se puede ser masón y cacique al mismo tiempo? Un tema interesante del pocos hablan.