viernes, 25 de marzo de 2011

El Franquismo persiguió a Miranda de Sardi por masón hasta después de muerto.-


El tribunal especial para la represión de la masonería y el comunismo le atribuye su pertenencia a la logia “Hermano Vigor”.-



Por Juan Mellado

Al poeta chipionero José Miranda de Sardi no le dejó tranquilo el franquismo ni después de muerto. Así lo avala la documentación extraída del Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo, quien lo estuvo investigando hasta 1948 en el que se archivó su caso. Ya en una anterior investigación apuntábamos a la posibilidad que una de las causas de la muerte del poeta Miranda de Sardi fuese su pertenencia a una logia masónica, aunque su curriculumn periodístico y político le hacía “acreedor” de ser ejecutado por el franquismo. Lo curioso del caso es que mientras los tribunales del régimen iniciaban un proceso de investigación y juicio contra Miranda de Sardi, que culmina con un último documento fechado en 1948 en el que se procede al archivo del expediente, ya las hordas facciosas lo habían eliminado en los primeros días del Alzamiento por haberse opuesto al mismo.


Según consta en este expediente recuperado por el historiador chipionero Sebastián Guzmán Martín(*) y que ahora hacemos público, el poeta José Miranda de Sardi había solicitado su ingreso en la masonería el 17 de mayo de 1934. Así entre la documentación aparecen como antecedentes que “la Logia Hermano Vigor nº23 de Cádiz, en escrito de fecha de 17 de mayo de 1934, comunica a la Logia Hijos del Hirán de la misma población, haber solicitado ser iniciado el profano José Miranda de Sardi, rogando informe si conoce algún dato que lo haga indigno de pertenecer a la Orden”. Alude además a la existencia de una nota(de la que adjuntamos foto) que dice: José Miranda de Sardi, religión ateo ,de 35 años de edad, nacido en Chipiona(Cádiz),de estado casado, de profesión periodista obrero; domicilio Pósito Pescador de Barbate. Trabaja en la Secretaría de dicho Pósito. Estos antecedentes que provienen de documentos con fechas anteriores, figuran en este documento datado el 17 de enero de 1947 en Salamanca. La Dirección General de Seguridad, a través de su Comisaría General de Información ya había iniciado años antes, en 1936, una investigación sobre la pertenencia de Miranda a la logia Hermano Vigor de los Valles de Cádiz, y a su grado de peligrosidad.


El 19 de noviembre de 1940 se relaciona todo ello en un documento aunque data la solicitud de ingreso en la masonería en 30 de mayo de 1936 y alude además a una relación de masones publicados en Diario de Cádiz página 3ª el 11 de septiembre del mismo año. Otro escrito de la Dirección General de Seguridad fechado el 20 de julio del mismo año, pide al delegado del Estado para la recuperación de documentos ubicado en Salamanca, cuántos antecedentes masónicos de Miranda existan en los archivo de dicha delegación.


El Juzgado Especial número 1 del referido Tribunal contra la masonería continúa un expediente contra José Miranda de Sardi el 26 de febrero de 1947 cuya sentencia se sustancia ya en 16 de febrero de 1948 con un sobreseimiento provisional. Cabe reseñar que la mayoría de la documentación referida al expediente de Miranda de Sardi llevaba el membrete de “Secreto”


El 17 de enero de 1947 los Servicios Documentales de Presidencia del Gobierno expiden un documento dirigido al presidente del Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo en que se asegura que Miranda “hasta la fecha no ha presentado la declaración-retractación prevenida”. Por lo que al menos para este organismo se le considera vivo. Tampoco les consta que Miranda de Sardi tuviese ningún cargo en la logia ni fecha exacta de iniciación.

En febrero del 1947 ya afinan un poco más y piden desde el tribunal informes a Cádiz por su paradero o fallecimiento. En marzo del mismo año la Comisaría de Policía de Cádiz informa al Juzgado de Instrucción nº1 del Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo radicado en Madrid. Así,” que José Miranda de Sardi, nacido en Chipiona(Cádiz),en el año 1899,casado,periodista,hijo de José y Francisca, que tuvo su domicilio en esta capital, falleció al oponerse al G.M.N”.(Glorioso Movimiento Nacional)


Con esta pasmosa frialdad contesta el comisario jefe, quien además no se molesta en documentar en base a qué cargos concretos y qué realmente se hizo con él. En ese mes de marzo de 1947 el juez desde Madrid se interesa porque el juzgado de Cádiz le aporte el certificado de defunción de Miranda de Sardi. La contestación del Juzgado Municipal de Cádiz no tiene desperdicio porque le certifica que “en la fecha que indica no aparece inscrito en este Registro Civil”.


Es decir, que para este juzgado Miranda de Sardi no estaba muerto, no le constaba su muerte. Eso solía ocurrir con mucha asiduidad ya que fueron miles los desaparecidos durante la represión franquista que luego no aparecían ni en el registro de los cochinos.


Puestas así las cosas, en junio de 1947 el juez del citado tribunal especial contra la masonería firma un auto con propuesta de sobreseimiento provisional que transcribimos a continuación:


“Resultando que se incoó el presente sumario por delito de masonería contra José Miranda de Sardi, posteriormente la Dirección General de Seguridad comunica que el citado individuo falleció en Cádiz, en fecha no determinada, por lo que no ha podido acreditarse dicho extremo documentalmente. Considerando que al no haberse podido acreditar mediante la correspondiente partida el fallecimiento del encartado, no cabe fundar sobre dicho extremo una resolución de tipo definitivo, cual sobreseimiento libre implica, y se está por ello en el caso de proponer el sobreseimiento provisional. Considerando que se han practicado cuantas diligencias se estimaron útiles y necesarias para venir en conocimiento del delito, circunstancias y participación del encartado y se está por ello en el caso de declarar terminado el sumario. En su virtud el Juez que suscribe eleva Propuesta de sobreseimiento provisional de las presentes actuaciones seguidas contra José Miranda de Sardi. Se declara terminado el presente sumario, que se pasará al Ilmo. Sr. Fiscal a los fines procedentes y será elevado posteriormente al Tribunal. Así lo mando y firmo S.S. el Juez Especial número uno en Madrid a 20 de junio de 1947”


Días después la fiscalía eleva un escrito en el que certifica que “nada tiene que oponer a la propuesta de sobreseimiento provisional formulada por el Instructor”. A continuación es el Juez Instructor quien eleva al Presidente del Tribunal la petición de sobreseimiento provisional.


Habrá que esperar hasta el 16 de febrero de 1948 para que tras reunión celebrada por el Tribunal se dicte una providencia que textualmente dice: “Por dada cuenta y no apareciendo documentalmente acreditado el fallecimiento del encartado, archívese hasta tanto no aparezcan nuevos datos”. Un último documento fechado el 28 de febrero de 1948 y firmado por el Jefe del Servicio de Ejecutorias ordena el archivo de la causa.


Surrealista:- Se pueden formular muchos calificativos sobre este desgraciado suceso pero como poco el de surrealista. Doce años después del fallecimiento de José Miranda de Sardi, un tribunal acuerda el sobreseimiento provisional ya que no puede certificar su muerte legalmente a pesar que desde la Comisaría de Cádiz se asegurase su muerte por haberse opuesto al Movimiento. Dicho Tribunal tampoco pudo probar nada de la pertenencia de Miranda a una logia masónica, en todo caso sólo su petición de ingreso por lo que la investigación judicial fue todo un fracaso. Sin ser un experto en leyes, cabría pensar que a día de hoy en el año 2011 el caso de Miranda de Sardi aún no está cerrado del todo por lo que lo único que existe es un sobreseimiento provisional de la causa. En esta tesitura incluso por parte de sus familiares cabría pedir la revisión de la causa.


En cualquier caso sobre la pertenencia a la masonería de José Miranda de Sardi siguen abiertas muchas incógnitas. Ya que hasta el momento no se le conoce ningún cargo en la logia masónica Hermano Vigor. Por supuesto aún planea la incógnita de cómo fue su muerte y a dónde arrojaron su cuerpo en los días posteriores al golpe de 18 de julio de 1936.


(*) Agradecemos al historiador Sebastián Guzmán Martín la ayuda en la localización de la documentación para la redacción de este reportaje Publicaciones anteriores http://saidito.blogspot.com/2010/03/jose-miranda-de-sardi-fue-ejecutado.html

4 comentarios:

Ifigenia dijo...

Juan: Gracias a ti y a Sebastián por rescatar a las víctimas del olvido. Dudo que digan algo favorable los tribunales. todavía por desgracia hay muchos jueces carcas y si no mira lo que ha ocurrido recientemente con Miguel Hernández. Conocía el caso por el libro de Luces y Sombra de la Historia de Chipiona. En Sanlúcar hace falta revisar todos los casos y sacarlos a la luz igual que habéis hecho en Chipiona y en Trebujena. Cuando me jubile, creo que intentaré algo a ver si lo sacamos a la luz. Un abrazo.

juanito mellado dijo...

Gracias Ifi, `pero no esperes a jubilarte para comenzar con lo de Sanlúcar.Puedes ir haciéndolo poco a poco aunque desgraciadamente el tiempo corre en contra nuestra.Me sorprende que en Sanlúcar no se haya hecho nada de eso aunque sí recuerdo el libro de Barbadillo que primero publicó bajo su nombre Eduardo Domínguez Lobato, publicación qye para empezar tampoco está mal. Besitos.

María dijo...

Estupendo artículo Juan.
Lástima que la mayoría de las familias de estas personas asesinadas por el régimen, no quieran ya saber nada de aquellos tiempos, por lo mucho que han tenido que padecer durante todo el gobierno del dictador.
Tendrá que ser el municipio, o la asociación de la memoria histórica, los que revisen casos como el de José Miranda de Sardi.

Saludos

juanito mellado dijo...

María, muy acertado tu comentario.Espero que este no sea el caso de Miranda de Ssrdi, pero en otros casos que conozco a fondo nietos no quieren saber nada, ni tan siquiera han preguntado dónde está o qué pasó con su abuelo.Una auténtica vergüenza.