jueves, 23 de agosto de 2012

Reflexiones y razones para leer y releer “La última noche” de Paco Gallardo.-

Como la vida misma.-

Por Juan Mellado.-

Mis razones para leer y releer “La última noche” de Paco Gallardo, Premio Ateneo de Novela Histórica 2012, no están basadas en contenidos histórico-literarios o de crítica científica. Más bien son producto de una lectura desde el sentimiento y las sensaciones que me transmite este emotivo libro de Paco, médico, deportista, escritor y sin embargo amigo.

Dije también releer porque como los buenos libros cuando más se aprende es en su segunda lectura, al pararse uno de nuevo en cada párrafo y adquirir nuevos detalles antes no vistos. En esos detalles me baso para razonar y recomendar la lectura del libro.                                                                            

Mi primera impresión es lo llamativo de hacer protagonista de la historia a una mujer en una época en la que no se valoraba, lo que la engrandece máxime cuando ella reivindica el derecho a escribir sus memorias a escondidas y cuando Paco sabe magistralmente meterse en el alma femenina.

Es también el médico que escribe sobre una médico y que seguramente escribe sobre él mismo, salvando las distancias de género, trasladando su bonhomía al personaje de la protagonista Sara Avenzoar.

Muchas veces encuentras detalles en cualquier libro que de tanto repetir parece que carecen de trascendencia. En este punto me paro en el caso de los agradecimientos. Ahí es donde nos podemos perder o equivocar al no nombrar a personas, pero Paco Gallardo lo hace con quien lo tiene que hacer por derecho  propio, a su padre Francisco, “que habita en el séptimo cielo de mi memoria” y para María, su madre, para que sea eterna.

No tuve la suerte de conocer a su padre, pero a Doña María la admiro en su sinceridad aplastante.

Como de sinceridad está lleno el libro en cada párrafo que se desnuda para el lector.

Su personaje principal, Sara Avenzoar, dice:”Este manuscrito está destinado al olvido o al fuego voraz en el caso de ser descubierto”.

Efectivamente es una preocupación constante a lo largo de la historia, la quema de libros como ya se reflejara en la novela Fahrenheit 451 de Ray Brabdury y de la que Francois Truffaut hiciera una gran película.

Incluso en la sociedad actual y al ritmo que llevamos, pronto se podrá oír por ahí aquella noticia de “detienen en la vía pública a un hombre tras ser sorprendido leyendo, se le aplicaron agravantes al descubrirse que además era un libro”

Este problema no solo lo vivirá Sara, sino mucha más gente a lo largo de la historia a manos de sátrapas, dictadores, genocidas e ignorantes.

 Nuestra protagonista afirma además que “Los primeros recuerdos están grabados en la memoria con el color gris del miedo”. Otra constante de muchas sociedades en donde los aires de libertad brillan por su ausencia.

 
Aparece en el libro un personaje tan singular como Averroes que dice:

“Los músicos emiten sonidos al dictado de sus emociones y la magia surge cuando las notas provocan el mismo estado de ánimo en quienes las escuchan”

En mi opinión eso es lo que ha conseguido Paco Gallardo con su novela, trasladarnos su estado de ánimo, contagiarnos y emocionarnos.

También queda reflejado el mundo del vino. Así sobre el vino y la tradición dice el poeta y médico Abu Bakr:

“No es malo el vino sino el interior del hombre que lo bebe”

Lo que traducido en Román paladino es que el que es un hijo de la gran puta lo es con vino y sin vino. Además la gran diferencia entre un borracho y un imbécil, es que el primero se acuesta ebrio y se levanta fresco y el segundo no tiene solución.

Hace también aparición la fantasía. Así la esclava dice a la protagonista sobre su lejano país:      

“Hace tanto frío que las madres que paren en invierno retornan las criaturas a su vientre hasta que llega la primavera”   
Bueno, en la vida real las cosas son más prosaicas de lo que nos dibuja Sara Avenzoar en su historia. Precisamente tengo una buena amiga a la que los vecinos le daban las quejas por el porculo que daban sus sobrinos, unos niños muy traviesos.

Textualmente fue así: “Mira Regli dile a tu hermana que se meta los niños”... bueno ahí donde ustedes ya adivinan.
A lo que mi amiga Regli contestó con la cachaza que la caracteriza: “Mira fulanita, los niños son como los tapones de las botellas de champán pues una vez que salen no hay cojones de oso de volverlos a meter de nuevo”.

 

Aunque ambientada en el siglo XII, la novela contiene conceptos muy actuales, así el personaje Zubaydi dice”

“Los vestidos de una persona no lo enriquecen lo más mínimo cuando es poco lo que alberga el alcázar de su espíritu”

Sobre la realidad del poder dice Abu Bakr:

“Nada es más peligroso que un poderoso despechado”

Refleja además los atrasos y tabúes de aquella sociedad que podía bien ser la nuestra, como así aparece que nuestra heroína, Sara Avenzoar, tiene que enterarse de los secretos íntimos de la mujer tras leer el libro de Trótula.   

Por otro lado, la rebeldía de la protagonista no deja lugar a dudas:

“No había nada que me estimulara más que las prohibiciones de mi madre”.

Sara es culta, independiente, rebelde y crítica.

Contiene también el libro lecciones sobre lo políticamente correcto o las normas de sociedad. Es la realidad de la vida, lo que aquí llamamos la gran mentira. Así Abu Bakr le dice a su sobrina:

“No te preocupes princesa, te enseñaré a controlar tus emociones para que puedas hacer en esta vida lo que desees”

Sobre la vida, Sara desconocía además que en las reuniones de mujeres se podía decidir el destino de los caballeros más aguerridos como si fueran peones de un tablero de ajedrez.

Butayna, la esclava, remata: “El mundo es de las mujeres que aparentan obedecer a los hombres”

Es una novela también sobre el poder del lenguaje, así Sara dice:

“Comprobé que con la palabra se puede hacer más daño que con la punta de una flecha envenenada”

Es una novela que habla del ejercicio del poder  y de su coste:

“El poder agrieta la piel del alma”

Sobre la postura a tomar ante la profesión dice su abuelo cuando Sara es nombrada médico:    

“Nunca ocultes tu ignorancia tras la máscara de la importancia”

 Es una novela sobre el amor. En palabras de Sara:

“No busques el amor que no se encuentra, llega cuando tu corazón menos lo espera”

El amor es una batalla en la que no conviene poner en conocimiento del amado los resquicios por donde tu fortaleza puede derrumbarse”

Y una cita demoledora sobre las personas como por ejemplo cuando nombra a Averroes:

“Averroes se ocultaba sobre la máscara de la inteligencia para que el mundo no le hiriera más”

 El mundo de la sexualidad es a veces para mí tratado de forma jocosa, por lo menos eso me parece a mí desde la postura de un pícaro lector chipionero del Siglo XXI. La protagonista le pregunta a Averroes si existe el semen femenino:

“Aristóteles  lo niega y explica que el esperma del hombre es queso derretido por la temperatura del deseo, que se funda con la espuma que la mujer segrega con el placer”

Y ahí no me quiero extender más en las propiedades del requesón porque no quiero que confundan ustedes a Juan Mellado con Luis García Berlanga.     

 Habla también sobre la tragedia de ser honrado. Cuando el marido de Sara es enviado a la guerra por el califa, al despedirlo Sara se preocupa culpabilizándose:                               

“Me pregunté la causa por la que esta vida se ensaña con los que llevan en su corazón el diamante de la honradez”

En otro momento, es también demoledora sobre las habladurías de la gente:

“La gente que no tiene vida propia hurga en la de los demás para buscar consuelo de su propio fracaso”

Aparece además la palabra quemada¨

“Cuando Averroes llegó a Córdoba, sus  libros fueron quemados para general escarmiento a las puertas de la mezquita. La palabra quemada solo trae desgracias” (Abu Bakr)

 

Reflexiones sobre cómo se muestra la vida ante todos nosotros:

“He visitado nuestra casa y me ha entristecido verla, se ha convertido en un jardín de escombros y muros derruidos. Sentí pena en mi corazón. Acaso la vida sea solo eso, contemplar cómo se van derrumbando las cosas que nos han rodeado”

 
Conclusiones Finales:

Me llamó mucho la atención la existencia en la novela de LA CASA CONTIGUA:

“Era conocida  como la casa contigua porque en ella habitaban hombres y mujeres, de distintas edades, clase y condiciones, que se habían apartado al lado contiguo del mundo para ser felices”                       

 
 En la realidad muchos vivimos también en esa casa contigua ante la falsedad del mundo que no rodea, es nuestro último refugio porque como bien dice nuestra Sara “LA VIDA ES LO QUE NOS PASA Y NO LO QUE DESEAMOS QUE NOS OCURRA”.

 


Francisco Gallardo.-

Francisco Gallardo Rodríguez es médico de profesión, especialista en Medicina y Traumatología del Deporte. Ha desarrollado su carrera profesional en el Caja San Fernando de baloncesto, en la selección española de baloncesto, en el Club Sato Sport, en el Centro de Alto Rendimiento de la Cartuja, y durante veinticinco años ha investigado acerca de la Medicina en Al-Ándalus, lo que le llevó a crear su segunda novela “La última noche” donde este autor ha querido recrear la Sevilla almohade.

Sinopsis:

Al final de su vida, en el año 1195 de los cristianos y 589 de la Hégira, Sarah Avenzoar —nieta del famoso médico Abu Marwan Avenzoar y médico ella misma— rememora su infancia en Sevilla, rodeada de tratados de poesía y medicina: allí conoce a su abuelo Abu Marwan, recién llegado del destierro, y al ilustre Averroes, ante quien se hace merecedora de la iyaza, el permiso para atender y curar a mujeres y niños. Con el paso de los años Sarah se desplaza a Marrakech y ejerce la medicina en el harén del califa, donde se verá envuelta en las intrigas políticas entre almohades y almorávides, y en las no menos peligrosas intrigas de las mujeres del harén, algunos de cuyos secretos podrían acarrearle la muerte. Basada en el personaje histórico de la nieta de Avenzoar, La última noche es un viaje a la Andalucía del siglo XII y al imperio almohade que desde Marrakech gobernaba las dos orillas del Mediterráneo, un mundo fascinante donde la suntuosidad de Las Mil y Una Noches se mezcla con un inusitado desarrollo técnico y quirúrgico, de la mano de una de las primeras mujeres que practicó legalmente la medicina. Pero ninguna medicina puede curar las heridas del alma…






 

 

domingo, 29 de julio de 2012

Los gustos sexuales de la gente

Por Juan Mellado

Voy con un amigo por la calle y me dice: a esa le gusta que la orinen encima. Me quedo muy sorprendido porque la tal parece más una monja del Carmelo que otra cosa.

Sobre otra me entero que le gusta le peguen, donde sea pero que le peguen. Una más que le tapen todos los ojos menos uno, para no dejar lugar a dudas. También hay la que le gusta hacerlo en el ascensor, me imagino que por aquello del sube y baja. A otras hacérselo con el mejor amigo de su pareja porque eso da mucho morbo y fortalece el matrimonio.

Otra acuyá me enteran que le gusta hacerlo en el vestidor de las tiendas, con el dependiente o con cualquier incauto que entre inocentemente a probarse algo. Sobre una última que prefiere aquello embardunada de manteca colorá con chicharrones… y es que hay gente para todo.


Tanto es así que recientemente con motivo de la Romería del Pinar me encontraba incauto de mí en el porche de la casa de mi comadre y sucedió algo inaudito. Allí, cerca de Peritanda, creí escuchar lo que me parecía el rebuzno de un rucho por aquello de la cercanía de la naturaleza. Al continuar los sonidos agudicé el oído y ya me parecía una mujer enferma que se quejaba en la casa de al lado. Preocupándome tal tesitura por si la mujer necesitaba ayuda agudicé más el oído y llamé inmediatamente a mi comadre y su esposo que estaban en la cocina preparando unas viandas y ya no tuvimos duda. Ni era un rucho ni una mujer enferma, en todo caso era una “burra” a la que se la estaban metiendo sin anestesia. Coincidimos en que nunca escuchamos algo igual tanto en calidad como en potencia de sonido. Ahí estuvimos expectantes hasta la traca final que pareció como la de los cohetes de las fiestas patronales de Regla. Ante tal maravilla no tuvimos más remedio los tres que aplaudir aunque no les pudimos felicitar en persona.

Comentado el caso con otro amigo me afirmó que lo que habíamos oído era un “polvo pinareño de urgencia”, producto de los efluvios y calores de hacer el camino en la romería. El sistema utilizado es que ambos abandonan a sus respectivas parejas, que también van haciendo el camino, con cualquier disculpa banal y reaparecen un rato después hasta duchados . Nadie pregunta nada ni nadie se extraña de nada porque como todos van borrachos… Otro amigo me dice que esas personas no son de Chipiona, que aquí somos gentes  de orden y muy principal.

Independientemente de esta escena que presencié, bueno más bien escuché en directo, uno se pregunta, e intuye que ustedes también, ¿cómo puede ser de dominio público una cosa tan personal e íntimo y que debiera pertenecer al ámbito de la alcoba? ¿Son más cotillas los hombres que las mujeres?

Imagino que los hombres por ese espíritu conquistador alardean ante los amigos íntimos y al final lo saben el butanero, el cartero, el fontanero...

Los hombres, más lenguaraces, mientras que las mujeres son catedráticas en el arte de la omisión, el ocultismo, la comedia o drama, según convenga y un tanto taimadas.  Tal es así que un probo ciudadano puede sorprender en el inte a su mujer con un cachas y ella a pesar de la evidencia asegurar que el tal es un monje del Císter que practica aquella filosofía de San Agustín de “Ora et labora”.  Aunque para monje estaba el ruso Rasputín al que tienen sus atributos guardados en un frasco de formol para recreo de sus admiradoras/res.

Llegado a este punto también me pregunto ,¿tienen las mujeres entre ellas estas mismas conversaciones?Dirán, ése que va ahí es pichicorto o aquel se la tienen que amarrar como una canana de los pistoleros, o más bien ese es experto en gatillazos y de uno más allá que es voyeur, nada que ver con el Boyer ése..

Son dudas que me asaltan  como me imagino a cualquier mortal, sobre todo en este Gran Hermano al que pertenecemos en la sociedad de ayer, de hoy y de siempre.

Finalmente, creo que no he hablado de mis gustos sexuales pero para qué si seguramente lo saben ustedes mejor que yo.

viernes, 16 de diciembre de 2011

El número de los cupones

Por Juan Mellado




Tengo un buen amigo que me ha prometido que el día en que el Altísimo le llame a su presencia, desde allí me va a soplar el número premiado de los cupones. Le he dicho que a ser posible me diga el número premiado de los viernes o  de un especial verano para que la cuantía sea más sustanciosa.

Le he  hecho jurar y perjurar que no se lo va a soplar a más nadie, que los amigos no están para ese tipo de traiciones. En todo caso me ha reconocido que podría tener un desliz con sus perros bodegueros, Pepe y Pepa Pulgoso-de los Pulgoso de toda la vida, familia de rancio abolengo-.Eso me ha tranquilizado porque hasta ahora los perros no hablan y si lo hiciesen nadie los creería.

Ya me he hecho a la idea de en qué voy a invertir esa lluvia de millones pero las mínimas normas de decencia y de lo políticamente correcto-algo que últimamente se lleva mucho- me impide dar alguna pista sobre ello.

En cualquier caso tranquilícense porque no voy a emplear el dinero en nada bueno por lo que no hay nada en qué temer. No voy a dar nada a ninguna ONG ni obra piadosa para lavar mi conciencia. Tampoco nada a los pobres de solemnidad, son tan pobres que a decir verdad nada necesitan. Eso sí, me han aconsejado que invierta en la Bolsa, más bien en putas porque por muy mal que vaya el IBEX 35 por lo menos te garantizan lo “metío”. Eso está bien porque sarna con gusto no pica.

Estoy ilusionado porque ya me imagino rodeado de banqueros, notarios, corredores, blanqueadores y pelotas sebosos .Todos reirán mis chistes aunque no tengan gracia, me llamarán D. Juan y no “er poza” como hasta ahora y además me quitarán las caspas que ese es un problema invernal que ahora brota mucho.

Mi conciencia, que aunque ustedes no se lo crean todavía tengo, me pide que no sea tan malo y que deje algo aunque sea para las monjitas o para alguna mesa petitoria presidida por señoras de alto copete. Pero algo me dice que debo ser malo maloso y dedicar el dinero a perpetuar el poder de los ricos. Ser como Robin Hood que robaba el dinero a los pobres para dárselo a los ricos. ¿Era así no? , creo yo, salvo error u omisión.

Ya en mi delirio le he dicho a mi amigo que a ver si es capaz de influir en qué número va a tocar los viernes. Me he encaprichado  con algunos. Se me ocurre el 370312, que era el antiguo número de Radio Chipiona. El 371006, que es el del himen, perdón del INEM o el de mi casa de toda la vida, el 370767. He desistido en darle ningún numero del ayuntamiento porque como los han cambiado todos se le puede hacer la picha un lío, deshacerse el encanto y no tocar nada o que el premio lo intervenga el Estado.

Pero claro, lo que no sabe mi amigo es que hay crisis y un servidor no puede esperar tanto tiempo a que sea llamado ante el Altísimo. Él no sabe con qué urgencia me hace falta  el dinero y he pensado matarlo  de inmediato con una sobredosis de Tío Pepe.

A cambio pienso comprarle en agradecimiento el mejor panteón del cementerio con las mejores vistas y una buena corona de flores. Además pienso encargarle una buena misa bajo el rito copto y un recital de los Coros del Ejército Ruso con la pieza Kalinka. El ritual se completaría sumergiendo a mi amigo en un barril de Tío Pepe al modo del almirante inglés Horacio Nelson muerto tras la batalla de Trafalgar, con lo que le garantizaría un alegre viaje hasta el otro mundo.

Aunque finalmente también me ha saltado una duda, en el caso que no sea mi amigo el  llamado ante el Altísimo sino yo. ¿Sería  capaz de ser tan generoso como él o me quedaría con todos los números para disfrutarlo  al calorcito del infierno? Ante esa máxima duda existencial me lo he pensado mejor y le voy a decir a mi amigo que deje todo como está, ustedes no pierden el tiempo conmigo y yo mientras sigo con los efluvios del Tío Pepe.


viernes, 9 de diciembre de 2011

La vida, esa gran estafa.-

Por Juan Mellado

Hace ya bastantes años leí una entrevista que le hacían a la genial actriz Nati Mistral en el diario El Mundo. En ella aseguraba que “la vida es una gran estafa”. Toda una verdad como un templo. Desde que tenemos uso de razón hacemos el esfuerzo de superarnos en la vida. Trabajamos, estudiamos, jugamos, amamos, formamos una familia, nos peleamos e indignamos, todo ello para alcanzar unas metas propuestas como así nos  han enseñado generación tras generación.

Claro que, no tenemos en cuenta que muchas veces ese que llaman el Altísimo empieza a convocar a las personas antes de tiempo sin dejar que éstas culminen su brillante tarea.

Evidentemente no son ahora tiempos de buenas vibraciones. Máxime cuando recibes la noticia de la muerte de una gran compañera y amiga. Paradojas del destino, es en una visita a la necrópolis de Carmona cuando suena el teléfono como una bomba y me comunican su fallecimiento.

Auri López, compañera y amiga en Educación de Adultos, destinada en Chipiona a principios de la década de los 90 cuando aún era interina. Desde entonces nació entre nosotros y la compañera Conchi Vázquez una amistad común que ha durado hasta ahora.

Eran tiempos también como ahora, de luchar por el futuro de la educación y Auri imprimió al Centro de Adultos una gran alegría y dinamismo con su gran capacidad de trabajo. Muchos de sus alumnos todavía la recuerdan y le guardan respeto y admiración. Por cosas propias de la administración Auri pasó luego a otros centros pero en Adultos dejó una huella indeleble.

En este momento tan aciago me tengo que quedar con el grato recuerdo de esos años. Con la gran amistad de su esposo José Luis. Con el recuerdo de las atenciones para con nosotros de su padre- un militar honrado e íntegro- y su madre, ejemplo de mujer. De la simpatía de su hijo y de su hija,a los que yo denominaba con un cariñoso apelativo. Es lo que nos queda.

Se nos ha ido Auri en lo mejor de su vida. Me pregunto y me rebelo, ¿qué hizo de malo para que nos la arrebaten?. ¿Quién hace estas jugarretas?.

¿Dios, la naturaleza quizás? Pues a quien corresponda le tengo que decir en voz alta que eso no se hace. Que es un gran estafador y que juega con las cartas marcadas.

Quizás a los que hemos sido criados y educados en la creencia religiosa la presencia de Dios nos reconforte y ayude para coger fuerzas. Pero su gran tirón de orejas se lo tiene que llevar, eso no se hace con las buenas personas.


En estos momentos no tengo más opción que unirme al inmenso dolor de su familia y coincidir con Nati Mistral que la vida es una gran estafa.



Pd.En la foto, de izquierda a derecha Juan Mellado, Auri López y Conchi Vázquez

sábado, 5 de noviembre de 2011

“El mar que nos trajo”





CARTA ABIERTA

Por Ana María Abadie Romero(*)
En respuesta al excelente artículo de Juan Mellado(*) y comprendiendo ahora, después de 100 años ,el hecho de saber el por qué ? mis abuelos emigraron de Chipiona ,me he puesto a plasmar en estas líneas mis sentimientos y nostalgia al recordar a mis antepasados con sus luchas sociales.-
Cuando tuvieron que emigrar , solo decían que en Chipiona la vida era muy dura, que querían progresar ,no había trabajo y una gran sequía azotó toda la zona ..… Ya comenzaban las primeras
revueltas en Alcalá del Valle en apoyo a los trabajadores desposeídos de leyes sociales que los protegieran. …
Mi abuelo logró su Absoluta del ejército, después de 10 años y decidió partir . Tal vez en busca de un nuevo horizonte . Francisco Romero Cotán así se llamaba ,nació el 23 de mayo de 1879 hijo de Antonio Romero Cadenas y de María del Rosario Cotán y Carrales familias conocidas de Chipiona y de Sanlúcar de Barrameda. Su último domicilio fue en la chipionera calle de Jesús de las Misericordias.
Allá por 1910 decidió junto a su esposa Francisca del Valle Cordón originaria de Alcalá del Valle viajar con sus tres hijos y los padres de ella a Argentina . El vapor Asunción partió del puerto de Cádiz rumbo al puerto de Buenos Aires y su destino fue la provincia de Mendoza, Luján de Cuyo, donde arrendó tierras para cultivar la vid.,como lo hacían sus padres en Chipiona. Su hermano Antonio quedó viviendo con su familia en España .Tal es así que los actuales descendientes aun viven en la querida Chipiona de mis abuelos.
También partieron otras familias, los Mellado , Manuel Vázquez , Agustín Gordillo , Zaldúa y que aún en la actualidad , nuestras familias viven hermanadas por la amistad de nuestros abuelos emigrantes de este pueblo de hombres tesoneros ,callados , de pocas palabras ,que poco hablaban de su tierra lejana .,CHIPIONA su pueblo que los vio crecer con muchos sacrificios y el ansia de superación y al no logar conseguir hacer valer su trabajo, ni sus derechos como ciudadanos de su país los hizo partir a mi patria… Argentina.
Argentina los recibió con los brazos abiertos y nunca más volvieron ….. Mi madre Ana Romero Valle es la única que aun vive, tiene 89 años y es la menor de 7 hijos fruto de esa unión.Tres nacidos en Sanlúcar de Barrameda España y cuatro en Pcia. De Mendoza aquí es la ¨tierra del sol y del buen vino ¨.
Hoy …. Vivimos en Buenos Aires ,San Fernando .Somos una gran familia que desea que Chipiona pueda revertir su crisis con funcionarios honestos y un proyecto social que redunde en beneficio de los trabajadores para que los Chipioneros no tengan ¡nunca más ! que emigrar como lo hicieron mis abuelos. Mi abuelo poco hablaba , pero su mirada expresaba la nostalgia por la Patria lejana.
Este breve mensaje quiere mi madre trasmita a aquellos que también llevan sus raíces y que conducen los destinos de Chipiona. !Un inmenso abrazo ¡
Ana María Abadie Romero
San Fernando-Buenos Aires-Argentina
(*)Es nieta de emigrantes chipioneros
Por orden de aparición:
Primera foto: Ana Marie con su madre en la actualidad.
Segunda foto: Su abuelo Paco, el emigrante
Tercera foto: Instantánea familiar tomada el 11 de diciembre de 1954 en el 50 aniversario
de casados. En primer plano los abuelos.

sábado, 29 de octubre de 2011

Hambre y caciquismo en Chipiona en la crisis obrera de principios del Siglo XX.-



Por Juan Mellado

En un anterior trabajo reseñábamos el intento de 400 familias chipioneras de emigrar a La República Argentina ante la grave crisis económica que se padecía a principios del Siglo XX que se traducía en hambre y paro. Ver El Pobrecito Hablador de fecha 11 de noviembre de 2010, http://saidito.blogspot.com/2010/11/400-familias-chipioneras-intentaron.html

En esta ocasión vamos a profundizar más en el fenómeno desde el punto de vista económico y social que se agudizó en febrero 1915 .Para fundamentar esa reseña basta con recordar la visita que hizo a las sociedades de obreros viticultores el líder sindicalista trebujenero José Cabral Beato, “Joselillo el Vazque”(*) a principios de 1915 a las ciudades de Sanlúcar de Barrameda, Chipiona, Rota, Puerto de Santa María y Jerez.
José Cabral visitó estas localidades en representación del Centro Instructivo de Obreros del Campo y tras ello plasmó sus impresiones en el periódico La Idea el 18 de febrero del citado año. De este periódico extractamos la narración que exclusivamente refiere a Chipiona y que no tiene desperdicio. Cabral la titula “Impresiones de un viaje”.
En aquella época el alcalde de la villa era Antonio Caballero y Ruiz, quien había sido nombrado el 30/03/1895 y prolongó su mandato hasta 1917.
(…….) “Celebramos el mitin, que tuvo gran importancia, y al siguiente día, acompañado de los compañeros Francisco Guerra y Eusebio Gutiérrez, de Sanlúcar, marchamos a la villa de Chipiona. El día estaba lluvioso; el huracanado viento del Sur que reinaba, hacía desaparecer las espirales que formaba el humo de la locomotora.
Llegamos a Chipiona; y al llegar,nosotros que estamos acostumbrados a vivir en la privación y en la miseria, no tuvimos por menos que experimentar una terrible sensación de dolor y de amargura. La grave crisis porque atraviesa España entera y singularmente esta región, tiene en la citada villa caracteres de positiva gravedad. La falta de pan y de abrigo, unidas a la tiranía caciquil que en ella existe, hace que sus laboriosos y honrados obreros presenten en sus demacrados rostros la huella de los más agudos sentimientos.
Hacer una descripción de las miserias que presenciamos, sería tarea harto difícil, pues no encontraríamos frases como no fuesen de maldición. El odioso y execrable caciquismo que padece Chipiona, causa directa del abandono del pueblo en el uso del derecho político-social, es de lo más abominable y asqueroso.
Cual si la fuerza pública no tuviera más elevada misión que cumplir, el caciquismo la emplea exclusivamente en molestar a los obreros asociados, particularmente a los de la Junta Directiva, sin tener para nada en cuenta que alguien ha dicho, que de la tiranía de los de arriba, nace la rebeldía de los de abajo. Y cuando nosotros, al escuchar sus quejas, procurábamos señalarles el camino que deben de seguir para librarse de la odiosa tutela caciquil, aquellos obreros escuchaban nuestras palabras con esa glacial y fría indiferencia del hombre, que pierde toda esperanza de redención mediante el ejercicio del derecho.
En otro artículo nos ocuparemos de la conducta de aquellas autoridades, que no parece si no que tienen el deliberado propósito de ocasionar a los vecinos de tan pacífica y honrada villa, días de tristeza y amargura. Pero entre tanto hemos de advertirles a aquellos obreros, que es preciso tengan la constancia y valentía que exige la defensa de sus más sagrados derechos, no dejándose dominar por los ciervos del caciquismo, y que cuando llegue la ocasión se presten todos a luchar como un solo hombre, hasta conseguir arrojarlos de los cargos que ocupan y en cuya posesión no cometen más que injusticias y atropellos.
Sí, compañeros; es preciso, indispensable, que luchéis contra los manejos y artimañas del caciquismo, fuente de donde emanan todas vuestras tiranías; hay que abandonar el miedo que os empequeñece y esclaviza; hay, en fin, que luchar con denuedo y valentía, asistidos de la razón y de la justicia, hasta hacer que vuestros derechos sean respetados por los que siempre fueron vuestros tiranos y explotadores”.
José Cabral Beato
Trebujena 18 de febrero 1915
Como podrán comprobar los lectores por el testimonio de José Cabral, la situación era bastante calamitosa. De un pueblo que según el censo de 1910 tenía 4.542 habitantes y de los cuales más de 2.000 obreros eran parados, no se podía esperar nada halagüeño. En comparación demasiado bien se comportaron los indigentes ante la grave situación que padecían. Ello era corroborado por
numerosas noticias aparecidas en toda la prensa española a lo largo del mes de febrero de 1915 y de las que entresacamos las más llamativas.
Así El Correo del Norte (Diario Regional Tradicionalista) de San Sebastián, con fecha de 15 de febrero de 1915(nada sospechoso de ser de izquierdas) titula en portada la noticia del conflicto obrero en Chipiona:
“Telegrafían de Sanlúcar que se acentúa la gravedad de la crisis obrera en Chipiona. Los obreros imploran la caridad pública. El alcalde gestiona inútilmente socorros del gobernador y de los diputados a Cortes y provinciales. Los ánimos están muy exaltados y se temen disturbios. Con tal motivo han salido para Chipiona fuerzas de la Guardia Civil, al mando del teniente Pando.
El convento de los franciscanos reparte diariamente cien raciones, cantidad escasísima con relación al número de necesitados. El Ayuntamiento se ha reunido para tratar una de las mayores calamidades que pesan sobre Chipiona.
Ayer murió de hambre una mujer que llevaba tres días sin tomar alimentos. Es tal el hambre en Chipiona, que un grupo de obreros sin trabajo se dirigió hoy a un pinar público y cortó una veintena de pinos para vender la leña y poder comer. La benemérita custodia el pinar. PASAN DE 2.000 LOS OBREROS PARADOS.
Ha marchado a Chipiona toda la Guardia Civil que había en ésta, llamada por el alcalde ante el temor de que surjan desórdenes, pues los grupos de obreros famélicos recorren las calles en actitud levantisca. La población obrera de Chipiona está desesperada ante la grave situación que atraviesa por la carencia de trabajo y la carestía de las subsistencias”.
Ya el diario ABC había advertido el 13 de febrero que: “El ayuntamiento no solo no puede atender esta calamidad, sino que carece de recursos para pagar a sus empleados. Muchos pequeños propietarios carecen de dinero para labrar sus tierras”.

El mismo diario con fecha día 15 Relata el malestar en los obreros que se extiende a los propietarios quienes sufren grandes perjuicios por no haber vendido la cosecha de vino. En la misma se anuncia la venida de más fuerzas de la Guardia Civil para reprimir los desórdenes.
Posteriormente el 19 de febrero es La Vanguardia quien recoge que, ”se ha verificado hoy en Chipiona una manifestación de obreros desocupados, en la que figuraba a la cabeza el cura-párroco, con objeto de pedir socorro para los hambrientos.

Hoy han sido socorridos cuatrocientos. La situación de la población es insostenible. El ministro de Fomento ofreció 1000 pesetas pero no las ha enviado”.

Este mismo día en la revista ESPAÑA se reseña que en Chipiona grupos de menesterosos recorren las calles en actitud levantisca. Para colmo una epidemia de gripe azotó Chipiona y los franciscanos ayudaron a la combatirla, mientras además diariamente repartían comidas.
Visto este panorama, que era extensible a gran parte de España, no es de extrañar que en 1931 adviniese la II República Española. Ésta intentó solucionar en pocos años un mal de siglos y el proyecto se le escapó de las manos por defectos propios y por la oposición de la derecha más dura y caciquil.

(*)José Cabral Beato "Joselillo el Vázque"

Fotografía de José Cabral Beato sacada de su propia cartera la cual fue encontrada, entre otras pertenencias, en el hueco dónde su hija Josefa la guardó para eludir la censura y la destrucción por la dictadura franquista.
José Cabral Beato, más conocido como “Joselillo el Vázque”, nace el 3 de marzo de 1888 en la villa de Trebujena, en la provincia de Cádiz. Fue el mayor de seis hermanos. Vivía en la choza existente
en una finca que su padre llevaba a rentas cerca del cortijo de “El corredero”.
Nunca fue a la escuela por lo que tuvo que aprender a leer mientras siendo un niño trabajaba cuidando cerdos. Casado con Josefa Oliveros Garrido, vivía en frente de la Ermita de Palomares, en el número 8 de la calle Ciprés, junto con sus dos hijas, Josefa Cabral Oliveros y Francisca Cabral Oliveros, y su hijo, Francisco Cabral Oliveros.
Fue concejal del Ayuntamiento (a sus 27 años) en los momentos que existió libertad democrática, y estuvo también al frente de la casa común de los trabajadores, del Centro Instructivo de Obreros del Campo. También fue Delegado Regional de la UGT (Sevilla, Cádiz, Málaga y Huelva). Se educó, políticamente, en la rebotica de D. Francisco Carrasco de la Saga.
Al principio perteneció al republicanismo de Lerroux, quién le ofreció un puesto de Gobernador Civil de Cádiz, pero dejó esta tendencia pasándose a la de Manuel Azaña, ya que el primero se había inclinado a la derecha. Fue la persona que mejor pudo encarnar el arquetipo de jornalero del campo pertinaz autodidacta, que logra alcanzar una vasta formación cultural que le permite
mirar sin complejos de inferioridad a los señores del Marco de Jerez. Su apodo, “Joselillo el Vázque”, todavía hoy en el pueblo es sinónimo de líder obrero y mente privilegiada. Escribió artículos para numerosos periódicos de la época.
Falleció de asfixia por inmersión en el “Pozo de la Noria” el día 29 de agosto de 1936, lugar en el que prefirió morir antes de sufrir las torturas y vejaciones que los fascistas del pueblo estaban cometiendo con otros paisanos correligionarios
CENTRO INSTRUCTIVO DE OBREROS DEL CAMPO (CIOC)
El Centro Instructivo de Obreros del Campo se encontraba ubicado donde hoy en día se encuentra la Biblioteca Municipal. Entre sus objetivos estaba elevar el nivel cultural y alfabetizar y documentar a sus afiliados, ya que eran conscientes de la importancia que tenía la cultura para la lucha del proletariado. De aquí saldrán buena parte de los regidores municipales que van a marcar la política local.
Fuentes:
-Blog de José Cabral
-ABC
-La Vanguardia
-El Correo del Norte
-Revista España
-Elaboración propia

lunes, 10 de octubre de 2011

LA IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DE REGLA(Cuba)






Eliana Cárdenas (*) y Aramís A. Aguiar.
Algo de historia

Avanzada la segunda mitad del siglo cuarto, en medio de las dunas de Numidia (antiguo nombre romano de la Argelia más o menos de hoy) acontece una revelación, meritoria de crédito o no. Refiere la leyenda que el joven San Agustín es iluminado por un Ángel, quien lo llama a labrar la figura de una virgen. Imagen a venerar en sus plegarias y oraciones. La talla debía ser en madera de la región y reproducir la tez negra de los nativos.

San Agustín fue ordenado sacerdote en el año 391 y en el 395 se le confiere el episcopado de Hipona (Annaba, vital puerto del oriente argelino), cargo que el Obispo desempeñaría hasta su fallecimiento en el 430. Es considerado entre los grandes padres de la Iglesia y eminente doctor en teología cristiana.(1)

A la muerte de San Agustín su discípulo, el diácono Cipriano, queda a cargo del oratorio y de la Virgen. Y transcurrido unos pocos años, ante la amenaza de profanación que representaban las hordas de Gensérico (rey de los vándalos), Cipriano decide preservar la Virgen y la lleva consigo en azaroso y precario viaje a través del mar Mediterráneo, cruza el estrecho de Hércules (Gibraltar) y estropeado, aunque a salvo milagrosamente, desembarca en las playas españolas de Cádiz −en un sitio no lejano del emplazamiento actual del Santuario de la Virgen de Regla en Chipiona−; desde entonces, por tradición todos los marinos apelan al socorro de la Virgen.

De seguido la Virgen es reverenciada durante una época en el convento que tenían los Ermitaños de San Agustín, en tierras cercanas al río Betis. Al inicio, en virtud de su procedencia, la Virgen recibe el apelativo de “Virgen Líbica” o “Bella Africana”(.2) Pero los fieles no tardan en denominarla “Virgen de la Regla de San Agustín”, en razón de su origen. A posteriori es oficialmente reconocida como “Nuestra Señora de Regla”, si bien popularmente se le llega a identificar por el patronímico de “Virgen de Regla”.

Contados años luego de ser rebasados seis siglos, la “Bella Africana” fue escondida en un pozo seco a fin de de protegerla del arribo a Andalucía de los invasores árabes; el icono de la Virgen es rescatado en 1330 y a partir de esa oportunidad se le rinde tributo en un castillo, devenido monasterio, que fue mercedado por el señor feudal de Chipiona.(3 )Allí encuentra refugio la figura original de la Virgen de Regla; desbastada en cedro, árbol habitual en el norte de África.


La virgen en Cuba
Con la llegada a Cuba de la religión católica, junto con la conquista y colonización, es de esperar que los hombres de mar, en su mayoría procedentes de la ensenada de Cádiz, también legaran el culto a la Virgen de Regla.

Güaicanamar, asentamiento de indios en la rivera nordeste de la rada habanera, tras unos cien años de vida –período nacido en tanto progresaba el siglo dieciséis– sirve de base para la fundación en 1687 del pueblo de Nuestra Señora de Regla, comunidad portuaria que había adoptado antes por devoción a la Virgen en calidad de tutelar.

En aquella ocasión, acaso un poco más hacia la punta del mismo lugar que ocupa hoy la Parroquia de Regla; o sea, en el primitivo cayo “Camaco”, tierras del otrora ingenio de azúcar “San Pedro de Güaicanamar”; se levanta una Ermita para glorificar a la Virgen; construcción de frágil naturaleza, que fue destruida el 24 de octubre de 1692 por los embates del huracán San Rafael.(4)

Diego Avelino y Vélez, Obispo de Compostela, transita de 1685 a 1704,(5) y en su ministerio la edificación se repone con la apertura en 1793 del Santuario, modesta edificación donde se instala la efigie actual de la Virgen de Regla, figura para ser vestida, con la cara, manos, y una armazón de madera, para ser vestida.

Ya alrededor de esta coyuntura, comienzan a celebrarse los agasajos que duran todo un octavario de homenaje a la Virgen, aunque la iglesia actual se terminó entre 1811 y 1818. Recortes de prensa informan que las festividades conseguirían reunir un estimado de cien mil personas en la etapa republicana, cifra que no implicaría dudas de considerarse para el total de los ochos días de fiestas conmemorativas.

Antaño, el domingo ulterior al 8 de septiembre, la Virgen era paseada en andas por las calles más céntricas del pueblo; muchos de los acólitos solían empuñar una vela encendida; acompañaba a la imagen una “paleta multicolor” compuesta por creyentes, congregaciones religiosas y sociedades laicas.(6 )Aunque en raras circunstancias la procesión católica viajaba un circuito desigual, la plantilla de su recorrido hoy se puede representar venciendo la calle Martí –vía principal del poblado– al salir, hasta circunvalar la Plaza Güaicanamar –frente al Palacio del Gobierno Municipal– y venir de regreso por Máximo Gómez hacia la calle de Santuario para desembocar en las puertas de la Iglesia.

De acuerdo con los hechos históricos narrados por Gómez Luaces en Dos Palabras, Juan de Conyedo Martín, aproximándose al litoral este de la ciudad, sobrevive de puro milagro en aguas del Golfo y desde el naufragio se consagra a la Virgen como ermitaño, mientras suceden los 51 años restantes de su vida, recluyéndose en el Santuario que es erigido en 1696, fruto en buen grado de donativos y un empréstito financiero procurados por él. (7)

José María de la Torre en su libro Lo que fuimos y lo que somos o La Habana Antigua y Moderna, publicado en 1857, también hace referencia a que el limeño don Manuel Antonio, fue el fundador de la ermita y “…el primero que tuvo la licencia para vestir el hábito de ermitaño. Después de ser destruida por el huracán de 1692, diez años más tarde, “…un ermitaño asturiano nombrado Juan de Coyedo Martín, construyó una iglesia de tapia y tejas, y vivienda para el albergue de los hermanos que recogían limosnas del vecindario.”(8)

Por aclamación de la ciudadanía y aprobación eclesiástica, a finales de 1714, la Virgen alcanza la advocación de Patrona de la Bahía, la dársena y pueblos costeros anexos;(9) con posterioridad, a 232 años de distancia de ese momento, se iniciaría el paseo de su imagen por el interior del puerto hasta la base de la farola del Morro. Cuando los ingleses ocupan el Santuario cuando ocurre la toma de La Habana, la imagen de la Virgen se deposita en la Iglesia del pueblo del Calvario y luego fue trasladada hacia un ingenio de Managua.(10)

El Obispo de Espada resuelve independizar el Santuario del curato de San Miguel del Padrón y, en consecuencia, el templo es transformado en Parroquia por el diocesano, corre el año 1805.(11) Más adelante un huracán azota con extrema agresividad al pueblo de Regla y provoca daños irreparables a la iglesia, que por último debe ser demolida. El 8 de septiembre de 1811 se procedió a inaugurar la reconstrucción de la Casa de Dios; pero a causa de las obras para el realce de la fachada del atrio y demás obras complementarias, no es hasta principios de 1818 que se concluye la recuperación total con el remate de la torre del campanario, durando las intervenciones hasta casi finalizada la centuria, cuando alcanza la imagen actual.
El Santuario de Regla, un templo del siglo XIX
Cuando se cruza en lancha la bahía de La Habana y se está arribando a Regla, la iglesia ofrece una vista donde se aprecia en escorzo su fachada principal y el cuerpo de la lateral, destacándose su volumetría por el color blanco de los muros y el rojo de la techumbre a dos aguas de la nave. La iglesia actual, sustitución de la construida en el siglo XVIII, se terminó en 1811 y los planos de la torre campanario fueron realizados por Don Pedro Abad Villareal, culminándose en 1818. Mas, no es hasta el 6 de mayo de 1885 que finaliza la nave de la iglesia y en igual fecha es rematada la bóveda que reviste el altar mayor.

Es, por tanto, una construcción totalmente decimonónica y su composición volumétrica y de fachadas corresponde a la tipología desarrollada en esta centuria en templos modestos, en su mayoría con una nave principal y una torre en el centro, que marca la simetría axial. La fachada principal –la única de verdadero interés en cuanto a expresión formal–, está constituida por el cuerpo bajo, de proporciones casi cuadrangulares (3:4), y se caracteriza por los códigos neoclásicos: dividida en tres cuerpos sobresale el central en forma de pórtico, de carácter neo-griego coronado por un frontón triangular que se apoya sobre un arquitrabe y un friso lisos, sobre el que corre la cornisa base del frontón o tímpano (espacio triangular circunscrito por las tres cornisas de un frontispicio). Estos componentes, junto con las columnas de orden dórico –levantadas sobre una base–, conforman el ámbito de entrada, con dimensiones rectangulares, donde se inscribe un arco de medio punto apoyado sobre pilastras. El cuerpo del pórtico está formado por una bóveda apoyada sobre cuatro arcos, de manera que los dos primeros, con el que funciona como entrada al templo, forman una sucesión, remarcando el sentido de profundidad y definición entre exterior e interior.

El otro elemento que destaca en la fachada es la torre campanario: un volumen cuadrangular levantado sobre una base, está horadado en cada una de sus caras por vanos con arcos de medio punto –a cada uno le corresponde una campana–, guarnecidos por elementos resaltados en forma de pilastras simples a los lados y semejando la clave del arco en el centro. La cúpula esférica, apoyada sobre este volumen cúbico, sostiene a su vez una linterna cubierta con un pequeña cupulilla donde se asienta una cruz de hierro.

Al entrar a la iglesia uninave se aprecia al final el altar mayor −recortado sobre la pared blanca−, donde se establece un contrapunteo entre influencias neoclásicas y algunas reminiscencias barrocas. Allí, en el centro se encuentra la imagen de la patrona de las aguas −una réplica de la Virgen de Regla, que continúa fiel a la descripción de la versión original (incluso guarda el equivalente al tamaño de las proporciones determinadas por San Agustín, “El Africano”), a excepción de una llave a sus pies, símbolo de la capital y de su ornamentación con siete policromos collares.

La nave se cubre con una armadura tradicional de madera “de par y nudillo”, mientras que el presbiterio, separado de la nave por unos escalones y baranda, está techado con una bóveda de ladrillos, decorada con 105 florones al relieve, que destacan sobre el fondo blanco. El Camarín de la Virgen se ilumina por dos lámparas de plata, que forman parte de su decorado.

Dentro del santuario pueden observarse las hornacinas en forma de vano con arco de medio punto sobre ménsulas conopiales, rodeados de una sencilla banda con molduras simples apoyados sobre ménsulas conopiales, que en un primer tramo −hacia el altar mayor de la iglesia y por el lado izquierdo− guarnecen las figuras de Santa Teresita (Santa Teresa del Niño Jesús), Nuestra Señora del Carmen y Santa Teresa; a esta altura se encuentra la entrada que conduce al altar consagrado a la Patrona de la bahía y a la capilla del Santísimo. Restableciendo el itinerario inicial, sobrevienen las imágenes de Santa Rita de Casia, Jesús de Nazaret y San José, que son interrumpidas por el púlpito; prosiguen, por el propio lado del recinto, San Juan Vianney (Santo Cura de Ars), San Antonio Abad y San Juan Bosco.

No escapa cierta pincelada a la acuciosa mirada de Carpentier, quien toma nota de la irónica sonrisa del cerdo de madera a la derecha de San Antonio, sujetado por una cuerda que desciende de la diestra del Santo. En razón del escritor, la reproducción del animal a todas luces personifica a un puerco criollo por lo peculiar de su afilado hocico.(12)

Justo en la cara opuesta de la espaciosa nave, reanudando la misma dirección e igual orden, se suceden las efigies de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, San Antonio de Padua, San Francisco de Asís (San Francisco), San Lázaro, Sagrado Corazón de Jesús, Santa Bárbara, Niño Jesús de Praga, Nuestra Señora de la Caridad y a la postre Nuestra Señora de las Mercedes.

La modesta capilla del Santísimo, situada, como ya se mencionó, hacia el lateral izquierdo en lo que pudiera considerarse una nave lateral, está precedida del altar dedicado a la virgen como patrona de las aguas y al final un sencillo altar, ejerciendo el punto focal un cuadro que representa La última cena; tres reclinatorios y tres filas de bancas componen el espacio, cubierto con techo de madera, mucho más sencillo que el de la nave principal.

Esta capilla fue posterior al conjunto del templo; igualmente, la construcción del coro alto sobre la entrada principal corresponde a una intervención del siglo XX, así como las hornacinas que dan cabida a las imágenes religiosas, pero ninguna de estas adiciones contradicen la tipología del templo neoclásico característico del XIX habanero, difundido en los alrededores de la ciudad fundacional.


Valores: historia y simbolismo de la iglesia de Regla
Este templo, desde sus inicios ha sido escenario de hechos históricos que han marcado la localidad y la han trascendido, desde los propios sucesos insertos en la leyenda popular en relación con la Virgen, los personajes que han estado vinculados al lugar y que le otorgan valor histórico, hasta el carácter mítico de la virgen como protectora de las aguas.

Entre los personales históricos presentes en el sitio, sin dudas, debe destacarse en primer lugar al sacerdote y patriota cubano Félix Varela y Morales, “el hombre que nos enseño a pensar”, quien en 1817 predica en la Iglesia desde un pulpito, (13) que se conserva hoy entre las hornacinas de San José y San Juan Vianney.



Relevante, en el curso del siglo veinte, el padre Moisés Arrechea e Iturralde (párroco de noviembre del año 1939 a enero de 1951), cuya ingente labor se patentiza al fundar varias instituciones en Regla, entre ellas la Acción Católica, y concibe la Procesión Marítima; que en su génesis, horas de la tarde del 8 de septiembre de 1946, desembarcó en el Muelle de Luz y fue transportada hasta la Catedral −recorrido que por La Habana no llega a cumplirse en años venideros a pesar de las aspiraciones de los devotos.(14)

Producto de las averías producidas por el flagelo esporádico de violentos huracanes −dada su ubicación−, en esa centuria la Parroquia sufre varias intervenciones constructivas. De ellas, algunas se deben al esfuerzo del padre Arrechea: “…reparaciones en la casa propiedad del Santuario, el muro que circunda la huerta y el comedor de la casa Rectoral…”, que repercuten de forma favorable en el estado constructivo del Santuario.

Para la historia del Santuario y de la comunidad fue altamente significativa la figura de Monseñor Ángel Pérez Valera (1915-2006). Desde adolescente principia su carrera eclesiástica como monaguillo del Convento de las Esclavas del Sagrado Corazón, en Luyanó. En 1942 recibe su Ordenación Sacerdotal en el Seminario San Carlos y San Ambrosio. Estrena su quehacer pastoral en Caraballo, y sucesivamente extiende sus oficios por Santa Cruz del Norte, Hershey, Tapaste, San José de Las Lajas y por último releva al Presbítero Arrechea en la Parroquia de la Iglesia de Regla. Magisterio que Pérez Valera ejerció durante casi 44 años. Hombre carismático y comprometido con su tiempo, da fe del apellido patriótico con el que su noble madre lo honró, coopera con sus hijos espirituales en la lucha que derribó a la tiranía batistiana (1952-1958).


La Cámara Municipal acordó conferirle el galardón del título Hijo Adoptivo de Regla; dignidad que le fue entregada en solemne acto, celebrado en la Iglesia Parroquial el 24 de febrero de 1957. Pérez Valera crea el boletín doctrinal “Ecos del Santuario”, también funda el museo parroquial; entre los años 1951 y l995 emprende intervenciones en la edificación en varias ocasiones: su voluntad logra que se acometan desde trabajos de mantenimiento y obras menores, así como otras de mayor envergadura: reparación total de la Capilla del Santísimo, reparación de la carpintería general; de las tallas y decoración del retablo del altar mayor, así como del Camarín de la Virgen. Por supuesto, cabe destacar haber promovido la y restauración de la fachada del templo y la torre. Además se construyen otras que influyen en variar la imagen del templo, como la fábrica del local del coro y las escaleras que conducen al campanario, la restitución en mármol de Carrara del comulgatorio y el suelo del Altar Mayor; y de la base de un altar dedicado a la advocación de la Virgen como Patrona de la Bahía; la habilitación de hornacinas, parte de ellas en sustitución de los altares que anteriormente estaban dispuestos en los laterales y la mesa del Sagrario, copia del autóctono en la Capilla del Seminario Pío-Latino Americano de Roma.(15)

En 1955 propone la Coronación Canónica de Nuestra Señora de Regla −coronación que se realiza el 24 de febrero de 1956 por su Eminencia Manuel Arteaga, Cardenal Arzobispo de La Habana−; gracias a su afán, el Santuario fue declarado Monumento Nacional en 1965. Finalmente hay que apuntar la publicación que realiza en 1967 −con licencia eclesiástica− de una investigación histórica en torno a la Iglesia de Regla y su Virgen, la que constituye fuente obligada para estudiosos.(16)

No puede obviarse el múltiple significado del Santuario y la Virgen. A su valor para los católicos, se suma el otorgado por las religiones de origen africano: así la Virgen de Regla y Yemayá se aúnan en su papel de protectora de las aguas como resultado del sincretismo presente en la cultura cubana. Así son muchos los que aún hoy acuden a la procesión, o al transitar sobre las aguas de la bahía lanzan algunas monedas, con la esperanza de que la virgen negra le conceda algún milagro.


Bibliografía



1 Biblioteca de Consulta Microsoft ® Encarta ® 2005. © 1993-2004 Microsoft Corporation.
2 Pbro. Pérez Valera, Ángel: “Notas para la historia del Santuario de la Virgen de Regla.” Con licencia eclesiástica. La Habana, 1967, p.7
3 Gómez Luaces, Eduardo: Dos palabras, Imp. Valcayo. La Habana, 1945, p. 2.
4 Pbro. Pérez Valera: Obra citada, pp. 10-14.
5 Torres-Cuevas, Eduardo: En busca de la cubanidad. Ed. Ciencias Sociales. La Habana, 2006, pp.42-62.

6 Gómez Luaces, Eduardo: Obra citada, pp. 16-18.
7 Ibidem.
8 de la Torre, José María: Lo que fuimos y lo que somos o La Habana Antigua y Moderna, Madrid, 1857.
9 Rensoli Medina, Rolando J.: La Habana. Ciudad Azul. Ed. Extramuros. La Habana, 2008, pp.154-155.
10 Pbro. Pérez Valera: Obra citada, p. 25.

11 Cosme Baños, Pedro y otros: “Historia de Regla”. Ciudad de La Habana, Identidad de la provincia y sus municipios, Multimedia. Publicación digital. Instituto de Historia-PCC provincia Ciudad de La Habana. La Habana, 2006, p.43.

12 Carpentier, Alejo: “Regla, Ciudad Mágica”, Crónica del Regreso (1940-1941). Ed. Letras Cubanas. La Habana, 2002, pp. 33-36.

13 Placa conmemorativa del 7 de septiembre de 1817; empotrada en el interior de la Iglesia, sobre la pared que corre a la izquierda de cara al Altar Mayor.
14 Pbro. Pérez Valera: Obra citada, pp. 42-44.

15 Ídem, pp. 41-42, 45-46 y 79-80.
16 Ver boletines Ecos del Santuario, Nos. 429 [1995] y 507 [2002]. Publicación mensual del Santuario Nacional de Nuestra Señora de Regla. Regla, Arquidiócesis de La Habana.






(*) Eliana Cárdenas:

La autora de este interesante artículo falleció en Madrid de un derrame cerebral el 4 de marzo de 2010 poco antes de regresar a La Habana tras haber impartido un ciclo de conferencias en las principales universidades españolas. Eliana Cárdenas ha sido la principal historiadora de la Arquitectura cubana en la segunda mitad del Siglo XX, en palabras de su profesor y compañero académico Roberto Segre. Ha sido profesora en la Universidad de La Habana y otras del extranjero. Autora además de varios libros y publicaciones.

El que subscribe tuve la suerte de conocerla durante unas horas en su viaje a Chipiona(Cádiz) y actué de guía en su visita a emblemáticos lugares de la villa, como el Santuario de Regla, del que quería hacer un estudio, la parroquia o su interesante contacto con el Cronista Oficial de la Villa del que surgieron proyectos de colaboración.

El último contacto que tuve con ella fue a través del correo electrónico en el que me daba autorización para reproducir este artículo en la prensa española y del que me decía me reenviaría reformado con nuevos datos. El destino hizo que no pudiera ser. Valga esta publicación como homenaje y recuerdo.

Otras referencias :Víctima de una accidente cerebrovascular, falleció la doctora en Ciencias Técnicas Eliana Cárdenas, considerada una de las más importantes teóricas y críticas de esta especialidad en Cuba y autora de libros como José Martí: arquitectura y paisaje urbano (1988).
La destacada arquitecta, también licenciada en periodismo, dirigía la revista Arquitectura y Urbanismo de la Facultad de Arquitectura; era vicepresidenta del Grupo de Trabajo para la Documentación y Conservación del Movimiento Moderno de la Arquitectura (DOCOMOMO) Cuba; miembro de ICOMOS Cuba, y profesora titular del Instituto Superior Politécnico José Antonio Echevarría.

Fuente: Opus Habana