martes, 27 de octubre de 2009

Imposición de la Cruz de Honor de San Raimundo de Peñafort al decano de los abogados de Sevilla, José Joaquín Gallardo




El Presidente del Consejo General de la Abogacía Española, Carlos Carnicer, impuso la Cruz de Honor de la Orden de San Raimundo de Peñafort al decano del Colegio de Abogados de Sevilla, José Joaquín Gallardo, en un acto que copresidió el Cardenal Arzobispo de Sevilla, Fray Carlos Amigo Vallejo.
El Ministerio de Justicia concedió esta “importante distinción” al decano de los abogados sevillanos, —hace ahora diez años—, “en atención a los méritos que como jurista concurren en su persona”, si bien, según fuentes colegiales, el propio José Joaquín Gallardo ha venido pidiendo a la Junta de Gobierno de la Institución que “se pospusiese el acto de imposición de esa condecoración”.
A dicho acto, asistió también el presidente de la Unión Internacional de Abogados, Bernd Reinmüller, el presidente del Consejo Andaluz de Colegios de Abogados, José María Rosales, representantes institucionales de la abogacía española, autoridades judiciales sevillanas y representaciones de los principales estamentos jurídicos hispalenses.

domingo, 25 de octubre de 2009

El martes se impone la Cruz de Honor de San Raimundo de Peñafort al decano de los abogados sevillanos José Joaquín Gallardo.



El Presidente del Consejo General de la Abogacía Española Carlos Carnicer impondrá el próximo martes 27 de octubre la Cruz de Honor de la Orden de San Raimundo de Peñafort al decano del Colegio de Abogados de Sevilla José Joaquín Gallardo, en un acto que copresidirá el Cardenal Arzobispo de Sevilla Fray Carlos Amigo Vallejo.

El Ministerio de Justicia concedió esa importante distinción al decano de los abogados sevillanos hace ahora diez años "en atención a los méritos que como jurista concurren en su persona" .
Si bien, según fuentes colegiales, el propio José Joaquín Gallardo ha venido pidiendo a la Junta de Gobierno de la Institución que se pospusiese el acto de imposición de esa condecoración.

Asistirán también al acto el presidente de la Unión Internacional de Abogados Bernd Reinmüller, el presidente del Consejo Andaluz de Colegios de Abogados José María Rosales, representantes institucionales de la abogacía española, las primeras autoridades judiciales sevillanas y representaciones de los principales estamentos jurídicos hispalenses.

La imposición tendrá lugar en el transcurso de un acto estrictamente colegial que se celebrará en la sede del Colegio el próximo martes a las trece horas, antes de que esa misma tarde se inicie en el Teatro de La Maestranza el 53º Congreso de la Unión Internacional de Abogados, que durante toda esta semana reunirá en Sevilla a mil abogados de más de 70 países de los cinco continentes.

sábado, 24 de octubre de 2009

Los efectos del Terremoto de Lisboa de 1755 en Chipiona y la procesión del Cristo de las Misericordias


Por Manuel Jurado Domínguez.


Un año más, la Hermandad del Santísimo Cristo de las Misericordias volverá a procesionar la Imagen hasta la Cruz del Mar, para conmemorar aquel terrible y desolador terremoto acaecido en la ciudad de Lisboa en el año de 1755, y que tanto daño causó en nuestro pueblo.

El sábado día uno de noviembre de 1.755, tuvo lugar uno de los terremotos más fuertes sufridos por la provincia de Cádiz. Según un informe de Alfonso de Cabrera, Administrador de la época del Duque de Medina Sidonia, publicado por la Fundación Archivo Casa de Medina Sidonia, nos relata como acontecieron los hechos y dice: ". el sábado 1º de noviembre de 1.755, cerca de las 10 de la mañana hallándose el día muy apacible y sereno, se experimentó en el Estado de dicho Eximo. Sr. y toda su comarca un furioso temblor de tierra que duró de 10 a 15 minutos, al que siguió poco después una precipitada inundación del mar, ocasionando por el reventó que por ella dio el aire encarcelado en las entrañas de la tierra, causando esto dos movimientos de tierra y agua...".

El epicentro de dicho Terremoto se encontraba sobre el cabo San Vicente, pero dado los graves destrozos materiales ocasionados así como el elevado número de víctimas mortales causadas en Lisboa, es por lo que se le conoce como el "Terremoto de Lisboa". El número total de víctimas se estimaron en torno a las 60.000 y con una intensidad de 8º en la escala de Mercalli.

Aquí en Chipiona, donde según Fco. Sace, el Terremoto de 1.755, fue una de las mayores catástrofes ocurrida en nuestra localidad. Las aguas se retiraron de las costas en dirección mar adentro, volviendo con una fuerza embravecida contra los muros que protegían al Santuario de Regla y al Humilladero, llegando a dejarlo totalmente destrozados, estos muros años más tarde, sobre el 1.789, tuvieron que ser reconstruidos por otros más fuertes y de mayor grosor en previsión de otros posibles avatares del mar.

En la parte poblada del pueblo y más concretamente en la parte del "muellecito" y del "barrio", el agua entró por el pueblo inundando parte de este. La población de entonces, unas mil personas, para salvar la situación sacaron en procesión al Santísimo Cristo de la Misericordia, una imagen de la cual no existe autoría, aunque algunos expertos la atribuyen a la escuela de Roldán. De esta imagen se tiene noticias desde el año 1.550, así como de su cofradía que data de ese mismo año. El Cristo fue llevado en rogativa a la playa, bajando las aguas por lo que se entendió que fue un milagro. En aquel lugar se puso una columna con una cruz de hierro, es por lo que se conoce hoy en día como Cruz del Mar. La actual Cruz es obra J. Antonio Sánchez Bedoya.

Frente a la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la O, existe una pequeña Ermita donde se encuentra el Cristo de la Misericordia, el cual cada año y siguiendo la tradición popular sale cada primero de noviembre en procesión para conmemorar aquellos acontecimientos vividos por el pueblo de Chipiona a causa del Terremoto de Lisboa de 1.755.

Esta Ermita, según nos cuenta Manuel Vidal, fue en su día una bodega de la casa de la familia Miranda Nieto, la cual al principio fue cedida a la Hermandad y hoy en día los herederos de la finca, los Sres. Máximo y José María Miranda han tramitado las escrituras a nombre de la misma.

La capilla antigua tenía un artesanado de madera con tejas a dos aguas y sus ventanas eran de ojo de buey (redondas). El retablo mayor, según nos cuenta el Sr. Vidal, antiguamente era de tipo Rocalla en el cual estaba en una hornacina a la izquierda la Virgen de la Soledad (de la cual hablaremos en otra entrega), a la derecha existía un San Cristóbal, este fue vendido por la hermandad a finales de los años 50 y su precio fue de 500 ptas. En la parte alta de este retablo, en el centro, existía una hornacina con un San Francisco de unos 60 cm. de altura, obra del siglo XVI. La Imagen del Santísimo Cristo de las Misericordias ocupaba el camarín central preferente, lugar que sigue ocupando hoy en día así como un niño Jesús, atribuido a la Roldana y que es titular de la Hermandad

La Hermandad como hemos dicho data del año 1550, actualmente consta de una Junta de Gobierno y un total de 510 hermanos los cuales pagan una cuota . Fue a partir de 1981 cuando a los pasos se le quitan las ruedas para ser sacado a hombros por hermanos costaleros. Estos también son los costaleros de la Virgen de Regla.

Para terminar decir, que el pueblo de Chipiona ha de volcarse cada uno de noviembre en acompañar al Santísimo Cristo de las Misericordias, ya que se conmemora un echo histórico, que tuvo graves consecuencias para nuestros antepasados, los cuales vieron en el Cristo su salvador.

Manuel Jurado Domínguez
Investigador de Historia

sábado, 17 de octubre de 2009

Pujol asegura que el PSOE le pidió en 1980 sustituir a Suárez por un militar


Con esta revelación confirma que aún no está investigada la trama civil del 23-F

Por Juanito Zahor

Ya en los meses posteriores al fallido golpe de estado del 23F de 1981, quedó claro para cualquier mortal medianamente inteligente que los implicados en el mismo no eran solamente los famosos Tejero, Milans del Bosch o Armada, entre otros. También quedó claro que era muy sospechoso que solamente un civil, el sindicalista de extrema derecha, Juan García Carrés, fuese el único implicado en la trama. Por aquello de salvar la democracia pronto todo quedó tapado, finiquitado y visto para sentencia.
La segunda parte de las memorias del ex presidente catalán Jordi Pujol, contribuyen ahora a poner un poco de orden de parte de la verdad de qué ocurrió en ese golpe de estado fallido y reverdecen polémicas olvidadas antaño interesadamente. Pujol desvela en su segundo volumen de memorias que, en 1980, el dirigente socialista (*)Enrique Múgica le propuso, en la "obsesión" del PSOE por hacer caer a Adolfo Suárez, sustituir al entonces presidente del Gobierno por un militar de "mentalidad democrática".
En un momento de grave crisis política por la debilidad de la UCD, Pujol ha revelado que recibió a finales en verano de 1980, en su casa de Premià de Dalt (Barcelona), a Enrique Múgica, entonces destacado dirigente socialista, que posteriormente llegó a ser ministro y hoy es el Defensor del Pueblo.
Según Pujol, la visita tenía por objeto "preguntarme cómo veríamos que se forzase la dimisión del presidente del Gobierno y su sustitución por un militar de mentalidad democrática".
"Le manifesté mi desacuerdo total. Esta visita, con otros hechos, habla de una prisa muy grande de los socialistas por llegar al poder. En definitiva, muy poco responsable". Múgica ha querido desmentir ese episodio, tachándolo de "ocurrencia inventada". Según él, nunca propuso cambiar al entonces presidente, Adolfo Suárez, por un militar. Por su parte, Jordi Pujol no está dispuesto a que lo dejen por mentiroso. Ni a él ni a sus memorias. 'Múgica vino a verme, y eso va a misa', ha dicho textualmente.Pujol tiene varios documentos que, en su opinión, prueban esos movimientos del PSOE. Pero el principal testimonio es él mismo, que compartió aquella comida con Múgica y le mostró su rechazo a la idea de sustituir a Suárez. “Además, el ex presidente de la Generalitat se ha apoyado en un libro de reciente aparición, 'Anatomía de un instante', de Javier Cercas, y otro de 2001, 'El 23-F a Catalunya', de Pere Cullell y Andreu Farràs. En ambos se hace alusión a los movimientos del PSOE previos al 23-F para buscar una solución al desconcierto del Gobierno de Suárez."Tiene toda la lógica. Múgica también iba a ir en el Gobierno de Armada. En uno de esos libros [el de Cercas] sale como ministro de Sanidad. Yo le dije que ni hablar", sostiene Pujol Por su parte, con su cinismo acostumbrado y pretendidamente monjil, Armada asegura no saber nada del plan de Múgica para desplazar a Suárez dejando por sentado, de esa forma, que era ajeno a una operación política de semejante calado. Armada añadió que Múgica y Pujol son, en todo caso, quienes pueden aclarar ese episodio.
Lo que sí es cierto que en aquella época la mayoría de dirigentes y partidos se confabularon contra Suárez en unión de la banca, la iglesia y el ejército y muchos políticos demostraron su catadura moral y que la democracia les importaba un pimiento. En la lista del supuesto gobierno presidido por Armada, facilitado entre otros por la periodista Victoria Prego tomado por testigos presenciales, figuran dos reconocidos comunistas, como Solé Tura y Tamames quienes curiosamente tomaron pronto otras sendas fuera del PCE. El primero de ellos desembarcó en el PSOE y fue nombrado ministro.
En la historia de España cabe recordar que la dictadura militar del general Primo de Rivera contó con el apoyo decidido de gran parte de la clase política, entre ellos el PSOE.
En cualquier caso, con el paso del tiempo la figura del ex presidente D. Adolfo Suárez González se hace más grande y acreedora de un permanente recordatorio. Todos los pueblos de España deberían tener una calle con su nombre.

A continuación la lista del supuesto gobierno del general Armada:
-Presidente: general Alfonso Armada
- Vicepresidente para Asuntos Políticos: Felipe González (PSOE)
- Vicepresidente para Asuntos Económicos: J. M. López de Letona (Banca)
- Ministro de Asuntos Exteriores: José María de Areilza (Coalición Democrática)
- Ministro de Defensa: Manuel Fraga Iribarne (Alianza Popular)
- Ministro de Justicia: Gregorio Peces-Barba (PSOE)
- Ministro de Hacienda: Pío Cabanillas (UCD)
- Ministro del Interior: general Manuel Saavedra Palmeiro
- Ministro de Obras Públicas: José Luis Álvarez (UCD)
- Ministro de Educación y Ciencia: Miguel Herrero de Miñón (UCD)
- Ministro de Trabajo: Jordi Solé Tura (PCE)
- Ministro de Industria: Agustín Rodríguez Sahagún (UCD)
- Ministro de Comercio: Carlos Ferrer Salat (presidente de la CEOE)
- Ministro de Cultura: Antonio Garrigues Walker (empresario)
- Ministro de Economía: Ramón Tamames (PCE)
- Ministro de Transportes y Comunicaciones: Javier Solana (PSOE)
- Ministro de Autonomías y Regiones: general José Antonio Sáenz de Santamaría
- Ministro de Sanidad: Enrique Múgica Herzog (PSOE)
- Ministro de Información: Luis María Ansón (presidente de la agencia Efe)

(*)Enrique Múgica
En vísperas del golpe de Estado del 23-F en 1981, como presidente de la Comisión de Defensa estuvo en un almuerzo con varios comensales entre los que se encontraba el futuro general golpista Alfonso Armada. Hubo cierta polémica sobre dicho almuerzo ya que algunos golpistas aludieron a que en ella se había comentado entre los políticos presentes que era necesario un golpe de timón. Múgica fue llamado a declarar por ello en el juicio contra los golpistas, negando tales acusaciones. Aunque no fue a más, aquella polémica contribuyó a mantener a Múgica en un discreto segundo plano durante algunos años. Ricardo Pardo Zancada, comandante que actuó como enlace de Milans del Bosch en el 23-F, en su libro "23 F la pieza que falta" sitúa a Múgica en la lista de Gobierno a imponer que llevaba Alfonso Armada.
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lunes, 5 de octubre de 2009

EL ESCUDO DE CHIPIONA



La asociación cultural Caepionis, pionera y principal promotora en la modificación de la leyenda del escudo de Chipiona.
Por Juan Luis Naval Molero.
Esta Asociación que desde su fundación lleva en su anagrama el escudo de Chipiona con la leyenda de Cæpionis Turris, se dirigió al Ayuntamiento solicitando este cambio en diferentes ocasiones desde 1977 hasta 1996.
Su tesis se basa en que no existe documentación alguna tanto geográfica, histórica ni morfológica en la que apoyarse para deducir que el nombre de Chipiona pudiera provenir de algún personaje histórico llamado Scipión y sin embargo ocurre todo lo contrario con el nombre de Cæpión.
Si consultamos la extensa documentación existente, libros o documentos relacionados con la antigüedad de esta zona de la provincia de Cádiz, podemos ver como autores clásicos antiguos como el geógrafo griego Strabón, el romano Pomponio Mela, denominan al referirse a esta parte de costa como "Cæpionis Turris", "La Torre de Cæpión".
Posteriormente en 1634, el Doctor Rodrigo Caro, en su obra "Antigüedades y Principado de la Ilustrísima ciudad de Sevilla" nos dice que Chipiona heredó el nombre de la Torre de Cæpión.
Corroboran esta opinión, Isacio Vosio que en su edición dice: Se leía antes Cæpionis....
Abrahán Gronovio también dice: In ipso mari, monimentum Cæpionis.... Ceán Bermúdez, Madoz y otros, admiten dicho nombre como el más justificado que se conoce.
Más recientemente en la Historia de España de Ramón Menéndez Pidal y en la de D. Claudio Sánchez Albornoz también se menciona a Chipiona como "Cæpionis Turris".
Nuestro historiador chipionero D. Miguel Espinosa Pau, también se preocupó en su libro "Cæpionis Turris", escrito por los años 40 de este siglo, de la procedencia del nombre de Chipiona del cual realizó un excelente trabajo.
Después José Florido Ríos en el año 1977 hizo un interesante estudio sobre el tema de la leyenda de nuestro escudo. Estudio que fue presentado a Pleno el 29/11/1977 (Punto 9) para solicitar en su día el cambio de la leyenda de nuestro escudo. Más tarde en el Pleno de 19/06/1981 (Punto 7) el Ayuntamiento se ratificó en el contenido del acuerdo plenario adoptado en sesión 29/11/1977.
Por último, a través del Concejal Delegado de Cultura, Eduardo Gutiérrez Castro, se volvió a llevar al Pleno del Ayuntamiento, sesión 20/06/1996, siendo aprobado por todos los grupos políticos y posteriormente tras su publicación en el BOJA de 03/12/1996, fue sometido a información pública por espacio de 20 días a efecto de alegaciones en el tablón de edictos del Ayuntamiento. A continuación se elevó a la Consejería de Gobernación para su aprobación definitiva.
Sometido el expediente a la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba, es informado favorablemente, según acuerdo de 29 de julio de 1997.
Con fecha 20/11/1997, el Consejo de Gobierno de la Consejería de Gobernación y Justicia de la Junta de Andalucía dispuso:
1º Autorizar al Ilmo. Ayuntamiento de Chipiona (Cádiz), para que modifique la leyenda que figura actualmente en la bordura de su escudo municipal: "Scipionis Turris" por la de "Cæpionis Turris".
2º El presente Decreto entrará en vigor el mismo día de su publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía.

En cuanto a la pronunciación y derivación de la palabra "Cæpionis" en Chipiona es de tener en cuenta que la "C" latina en un principio tuvo el sonido de la "K" y que empezó a perderlo hacia el siglo III de nuestra era.

Después tuvo una alteración en la llamada "pronunciación romana" pasando a ser "G" como ocurre en el italiano, o "CH" como ocurrió en el sur de la península en lo que fue lengua de los mozárabes donde se pronunciaba como "CH". Ejemplos de este tipo lo tenemos en palabras derivadas del latín como Illici que pasó a "Elche" y no Elce, Cícero que pasó a pronunciarse "Chícharo", y en el caso que nos ocupa que pasó de Cæpionis en un primer caso a Chepiona, convirtiendo el diptongo "AE" en E que era la pronunciación latina, como lo pronunciaban también los árabes y posteriormente a la actual Chipiona.
La posibilidad de que se derivase de la palabra "Scipión" hubiere dado el nombre de "Escipiona" o de "Eschipiona" pues el vulgo tendió siempre a abreviar las palabras suprimiendo letras y aún sílabas con mucha más frecuencia al final (apócope) que en el principio (aféresis) o en medio (síncope).


Juan Luis Naval Molero.
Presidente de la Asociación Cultural Caepionis .Cronista Oficial de la Villa.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

El incidente del intelectual Unamuno y el general Millán Astray el 12 de octubre de 1936.-


Por Juan con Miedo

Por las minorías que aún leen, es conocido el incidente protagonizado en la Universidad de Salamanca en 1936, en plena Guerra Civil, entre el intelectual y escritor Miguel de Unamuno y el general fundador de la Legión, Millán Astray. Unamuno había en cierto modo aplaudido el golpe de estado del general Franco, un poco defraudado por el fracaso y el caos en que se tradujo la II República Española. Meses después, al darse cuenta que “tan jodido es enero como febrero” quiso rectificar con un discurso en defensa de la cultura y en respuesta a otro en el que se justificaba la barbarie y la xenofobia al pueblo vasco. (*)
Variadas son las versiones sobre este incidente que se saldó con la proclama famosa de “Muera la inteligencia, viva la muerte” de Astray y la de Unamuno, con su “Venceréis, pero no convenceréis”, teniendo el intelectual que salir escoltado del brazo de la mujer del Generalísimo, Carmen Polo de Franco porque le iba en ello la vida.

Unamuno se refugió en su casa vigilado por los golpistas. Pocos meses después murió allí más que de enfermedad, de hastío y de pena. Un desencanto similar tuvo el ex ministro de Agricultura republicano de la CEDA, el sevillano Manuel Giménez Fernández, quien tras aplaudir el golpe estuvo a punto de morir en Chipiona a manos de una partida de falangistas.

Los tiempos han cambiado, imagino que para mejor pero el clima enrarecido que se vive en muchos ayuntamientos españoles salpicados de casos de corrupción, prepotencia, desprecio a las libertades, censuras en los medios de comunicación públicos y amenazas generalizadas a quien ose enfrentarse al poder establecido ha hecho que muchas personas sensatas, no ya sólo los intelectuales, sientan una mezcla de asco y desencanto generalizado hacia esa ley de facto que es la del pensamiento único.


Claro está que en la actualidad nadie se va a morir como Unamuno de pena. No por nada, sino porque, valga la redundancia, no merece la pena.
Tan sólo queda la esperanza que la situación vaya a peor y nos explote la mierda en la cara a todos como ocurría con la niña de la película El Exorcista, con perdón. Muchas veces es preferible que se hunda el barco para que salgan a flote todas las ratas.
Ahora no se grita en los ayuntamientos el Viva la muerte, no por nada, sino porque aún la Constitución Española no permite la apología del terror, pero sí que se palpa aquello de viva la ignorancia y la estulticia. Lamentablemente cabe pensar que muchos pueblos y ciudades de España han cambiado su heráldica por su estúltica.
No quiero ni preguntar a todos aquellos que lucharon en el antifranquismo, o a los que murieron, si fuera posible hacerlo, a nuestros héroes de la Transición, sobre si mereció la pena tanto esfuerzo para desembocar en este actual remedo de democracia.

En una clase política que con honrosas excepciones no tiene ni ideas ni ideologías. Tan sólo la cultura del pelotazo y no me refiero en exclusiva al urbanístico sino al pelotazo personal que para muchos ha supuesto pasar de no hacer nada a no hacer nada pero cobrando. Algo así como mercenarios pero de la política.
¿Dónde está ahora el talante y el consenso que idealizó inocentemente el ex presidente Adolfo Suárez?.
Si los ayuntamientos son la máxima expresión folklórica de un patio de vecinos mal avenidos, tampoco le van a la saga los parlamentos nacionales y autonómicos donde sus señorías están peleándose o en su lugar perdidos no se sabe dónde.
Puestas así las cosas habrá que recordarles a gran parte de nuestra clase política, parafraseando a Unamuno: Venceréis pero no convenceréis.


(*) Es célebre el altercado que mantuvieron Miguel de Unamuno y Millán Astray el 12 de octubre de 1936 en el paraninfo de la Universidad de Salamanca, al que habían asistido diversas personalidades con motivo de la celebración de la Fiesta de la Raza (lo que hoy es el Día de la Hispanidad, el aniversario del descubrimiento de América): el arzobispo de Salamanca, Enrique Plá y Deniel, el gobernador civil, Carmen Polo Martínez-Valdés (esposa de Francisco Franco) y el propio Millán-Astray.
Lo que sucedió, según cuenta en su obra La guerra civil española el hispanista inglés Hugh Thomas, es lo siguiente: el profesor Francisco Maldonado, pronuncia un discurso en que ataca violentamente a Cataluña y al País Vasco, calificando a estas regiones como "cánceres en el cuerpo de la nación. El fascismo, que es el sanador de España, sabrá como exterminarlas, cortando en la carne viva, como un decidido cirujano libre de falsos sentimentalismos. "
Alguien grita entonces, desde algún lugar del paraninfo, el famoso lema "¡Viva la muerte!". Millán-Astray responde con los gritos con que habitualmente se excitaba al pueblo: "¡España ..."; ".. una!", responden los asistentes.
(Algunos jóvenes estudiantes falangistas (según otros carlistas) intentan enmendar el viva la muerte con vivas a Cristo Rey y a la paz misericordiosa (...) pero son apagados por los ensordecedores gritos de ritual semirracionales y acaban siguiéndolos).
- "¡España ...", vuelve a exclamar Millán-Astray; ".. grande!", replica el auditorio.
- "¡España ...", finaliza el general; "... libre!", concluyen los congregados.
Después un grupo de falangistas ataviados con la camisa azul de la Falange hacen el saludo fascista, brazo derecho en alto, al retrato de Francisco Franco que colgaba en la pared.
Miguel de Unamuno, que presidía la mesa, se levanta lentamente y dice: "Estáis esperando mis palabras. Me conocéis bien, y sabéis que soy incapaz de permanecer en silencio. A veces, quedarse callado equivale a mentir, porque el silencio puede ser interpretado como aquiescencia.
Quiero hacer algunos comentarios al discurso -por llamarlo de algún modo- del profesor Maldonado, que se encuentra entre nosotros. Dejaré de lado la ofensa personal que supone su repentina explosión contra vascos y catalanes.
Yo mismo, como sabéis, nací en Bilbao. El obispo , dice Unamuno señalando al arzobispo de Salamanca-, lo quiera o no lo quiera, es catalán, nacido en Barcelona. Pero ahora acabo de oír el necrófilo e insensato grito "¡Viva la muerte!" y yo, que he pasado mi vida componiendo paradojas que excitaban la ira de algunos que no las comprendían he de deciros, como experto en la materia, que esta ridícula paradoja me parece repelente. El general Millán-Astray es un inválido. No es preciso que digamos esto con un tono más bajo. Es un inválido de guerra. También lo fue Cervantes. Pero desgraciadamente en España hay actualmente demasiados mutilados. Y, si Dios no nos ayuda, pronto habrá muchísimos más. Me atormenta el pensar que el general Millán-Astray pudiera dictar las normas de la psicología de la masa. Un mutilado que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes, es de esperar que encuentre un terrible alivio viendo cómo se multiplican los mutilados a su alrededor."
En ese momento Millán-Astray exclama irritado "¡Muera la inteligencia! ¡Viva la muerte!", aclamado por los asistentes. El escritor José María Pemán, en un intento de calmar los ánimos, aclara: "¡No! ¡Viva la inteligencia! ¡Mueran los malos intelectuales!".
Miguel de Unamuno, sin amedrentarse, continúa: "Éste es el templo de la inteligencia, y yo soy su sumo sacerdote. Estáis profanando su sagrado recinto. Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir, y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil el pediros que penséis en España. He dicho."
A continuación, los soldados al mando de Millán-Astray prendieron de forma espontánea a Unamuno; pero se libró gracias a la intervención de Carmen Polo de Franco, quien agarrándose a su brazo lo acompañó hasta su domicilio.